En la mira: locales comerciales en el Monasterio de las Madres Concepcionistas

Los arquitectos Alexandra Silva, Omar Erazo, Daniel Eguiguren y Estéfany Zúñiga, lideraron el pronunciamiento de que paralicen la ejecución del proyecto.

El Colegio de Arquitectos de Loja (CAE-L), preocupado por la ejecución del proyecto “Propuesta de locales comerciales en el Monasterio de las Madres Concepcionistas de Loja”, se pronunció ante la falta de socialización y piden la conformación de mesas técnicas con expertos.

El gremio defiende su posición y exige al GAD Municipal de Loja, de manera inmediata, la suspensión de las obras que se están ejecutando en el convento (ubicado en las calles 10 de Agosto entre Bernardo Valdivieso, José Joaquín de Olmedo y Vicente Rocafuerte), “ya que la pérdida o deterioro de este bien, resulta irreemplazable: perdemos nuestro pasado, perdemos memoria y por ende trascendencia como sociedad”.

El Monasterio de las Madres Concepcionistas de Loja “fue fundado en 1597 por pedido de las Hermanas Orozco a monseñor Luis López de Solís, obispo de Quito y bajo el auspicio de don Juan de Alderete”. Constituyéndose en el tercer edificio en construirse en Loja.

Omar Erazo, expresidente del Colegio de Arquitectos de Loja, alertó que —situaciones de tipo político, personal y sin criterio— aporten a destruir un bien patrimonial con alrededor de 500 años de existencia en la trascendencia histórica de Loja. La socialización del proyecto y un concurso público nacional en el que participen profesionales y arquitectos expertos en patrimonio era necesario si en caso querían intervenir, aseveró. “Y no dedicar a dedo a tal profesional, darle por conveniencias, tanto políticas como personales”.

La estructura metálica solapada internamente para abrir luego unos boquetes hacia la calle Rocafuerte (frente al Teatro Bolívar) y construir un boulevard, con el fin de que las madres concepcionistas puedan enfrentar gastos, “tenemos entendido que el Municipio les está cobrando los impuestos por el proyecto Regenerar. En otras ciudades, como:  Cuenca, Quito, Guayaquil, los elementos patrimoniales son exentos de pago de impuestos”, afirmó.

Daniel Eguiguren, por su parte, expresó que es importante que la ciudadanía tome conciencia de lo poco que nos queda. “Es necesario entender que no se puede intervenir a la ligera un bien patrimonial. Se requiere criterios para intervenir espacios de significación cultural y en sitios patrimoniales. Están fraccionando una tipología, morfología, espacio, un sitio que puede llegar a cambiar la dinámica de la ciudad. La calle Rocafuerte entre Olmedo y Bernardo Valdivieso no es un sitio comercial, es un sitio cultural. Somos una ciudad de cultural, de arte, música y eso es lo que deberíamos pretender y proponer”.

Mesas técnicas

Los voceros solicitan la conformación de mesas técnicas de inmediato —con especialistas— para intervenir este tipo de edificaciones. Agregaron que acudirán a la Fiscalía; actualmente, revisan con el Colegio de Abogados algunos puntos, “queda descartada la Acción de protección por temas legales”. (I)

Edificios coloniales en Loja:

Monasterios de las Concepcionistas

Casa ubicada en la Colón y Bolívar, esquina

La Capilla del Rosario.