
En los hogares, plazas y calles de la urbe lojana, escuchamos frases que forman parte de las conversaciones cotidianas. Algunos de estos modismos perduran y se transmiten de generación en generación.
Un modismo, en lingüística, es un hábito, una costumbre que tiene la función de ahorrar información y palabras, están presentes en todas las lenguas y en el habla de todas las personas.
Los lojanos utilizan, de forma cotidiana expresiones, propias del sur del Ecuador y que los identifica de otras provincias.
Aspectos culturales y sociales están impregnados en su forma de hablar, a diario se los escucha, en plazas, comercios, medios de transporte y lugares de trabajo.
Achachay (frío), patojo (niño, muchachito), coche (cerdo), sinchas (tiras trenzadas y elaboradas con cuero de res o chivo), shungo (corazón), sambate (humita), y, guagua (bebé o niño de pocos meses de nacido), son algunos modismos que permanecen entre los lojanos.
Mantener
Stalin Alvear Alvear, intelectual lojano con amplia y reconocida trayectoria en el campo cultural, escritor y periodista, explica que cada país región, provincia o recinto, tiene sus particularidades. “No han dejado morir palabras que fueron pronunciadas por nuestros antepasados”.
A su criterio, hay frases o expresiones que, en ocasiones, “tienen una dosis de humor o dolor”.
Recuerda una frase empleada por los lojanos: “que es pes” (algo relacionado a asombro o desagrado). Dice, es importante que en las familias mantengan estas frases, para que no se pierdan.
Identidad
Willan Espinosa Ordóñez, educador y rector de la Unidad Educativa Pío Jaramillo Alvarado, coincidió con el criterio anterior al mencionar que, los modismos son parte de la identidad de los pueblos.
“Loja mantiene su propia terminología, y la hace diferente a escala nacional e internacional”.
Y, precisamente, esta forma de expresarse, “lo identifica como lojano”. Mencionó, por ejemplo, “guagua”, o “aquisito”, como palabras tradicionales en Loja.
Opiniones
En un breve sondeo de opinión realizado en las calles de la urbe, ciudadanos de diferentes edades, también trajeron a su mente algunos términos tradicionales.
Sonia María Poma, ciudadana lojana, quien posee un restaurante, indicó que de forma cotidiana emplea la palabra “gamo”, para hacer alusión a una bebida o alimento desabrido.
Juan Carlos Morales, estudiante de secundaria, por su lado, explicó que en su colegio suelen utilizar la palabra “suco”, para llamar a un compañero con cabello claro o rubio. (I)
