
La escasez de fuentes de trabajo —en la ciudad y cantón Loja— provoca que la mayoría de los habitantes emprendan. En los últimos tiempos, tras la pandemia, el número de lavadoras de carros incrementó a ritmo acelerado.
Circunstancias
El cantón Loja, según datos del Centro de Matriculación Vehicular, supera los 26 mil automotores. Un 50% utilizan los servicios de lavadoras y lubricadoras para sus vehículos.
Solo en la ciudad de Loja existen más de 20 locales que brindan estos servicios. Claudio Reyes Tamay, trabajador de una lavadora ubicada en el sector Amable María, indicó a Diario Crónica que en los últimos dos años estos emprendimientos empezaron a aumentar. “La competencia es buena, pero cuando se sobresatura, la demanda empieza a bajar, más con la llegada de la temporada invernal donde disminuye hasta un 20% la utilización de los servicios”, dijo.
Agregó que, lo fuerte son los fines de semana porque atienden a alrededor de 100 automotores al día, pues la ciudadanía llega a lavar sus carros en esos días libres —sábado y domingo—.
Por su parte, Emily Caraguay, representante de Lavadora y Lubricadora ADetalle, puntualizó que, a raíz de la apresurada multiplicación de estos negocios, la demanda decreció, “es verdad, existe un amplio parque automotor, pero no todos utilizan el servicio, además, los lugares que recién empiezan, abren sus puertas con ofertas por debajo de lo normal, que afecta a la competencia”, acotó.
Por ejemplo, en nuestro caso brindamos tres servicios: lavado y aspirado desde USD 3 (solo latas); lavado completo USD 6; y, lavado y pulverizado, USD 10.
Limpieza
Aclaró que el agua utilizada es enviada a una laguna de desinfección antes de ir a las quebradas o ríos, mientras que, en cuanto a los aceites, es almacenado en recipientes de metal. “Creo que las autoridades deberían controlar a donde van a parar el agua de las lavadoras y el aceite de los carros de todos los locales, con el objetivo de que todos cumplamos con la normativa vigente”, enfatizó. (I)
