
El año 2023 fue netamente político: se vivió las elecciones seccionales y las anticipadas, además, las decisiones de los gobiernos de turno no dieron resultado, porque la crisis en inseguridad creció, según analistas.
Circunstancias
A menos de 48 horas para que finalice el 2023, ciudadanos analizan el año que está por fenecer, los altos y bajos que experimentó el Ecuador y particularmente la provincia de Loja.
El activista político Carlos Chalaco Armijos señaló a Diario Crónica que el presente año tuvo muchas sorpresas y no precisamente en beneficio de la ciudadanía, por ejemplo, que, tras asumir la Presidencia, Daniel Noboa realizó un pacto con otros movimientos políticos, lo cual provocó una visión pésima de inicio de gestión.
“La reforma tributaria que acaba de aprobar dará un oxígeno al país, aunque no es una solución definitiva para la economía y esperan que en el marguen de las posibilidades pueda resolver algunos problemas. De igual manera, la inseguridad sigue latente y al momento no está claro algún plan para disminuirla”, dijo.
Acotó que, en cuanto a lo local, existe mucha improvisación. “Un gran porcentaje de la ciudadanía espera que el alcalde y el prefecto renueven algunos de sus asesores y colaboradores, porque ven que sus equipos no funcionan, por ejemplo, en el caso del Municipio de Loja que sigue incrementado mes a mes personal, hasta noviembre ya habían llegado más de 200 nuevas personas contratadas”, refirió.
Por su parte, Guillermo Vera Acaro, analista político, puntualizó que este año no hubo cosas sobresalientes de los gobernantes, exceptuando la “muerte cruzada” —que ayudó a sacar del poder a asambleístas que no hacían nada por el pueblo—. “En cuanto a la inseguridad, esta creció a ritmo acelerado y los estados de excepción solo fueron palabras y documentos, porque no tuvieron efecto”, añadió.
En el caso local, la situación sigue igual, cero obras, más deuda e incremento de los impuestos a la ciudadanía con el pago de obras.
En cambio, el analista político Richard Reyes Guarango indicó que “el gobierno del expresidente Guillermo Lasso fue un fracaso porque hubo crisis y más inseguridad; mientras que, el actual mandatario Noboa lleva más de un mes en el cargo y todavía no tiene claro las aristas para salir de la crisis”.
Por ejemplo, “en la consulta popular, que es su propuesta fundamental, tampoco hay una claridad, se espera que pregunte sobre temas importantes y ayude al país. En cuanto a la provincia de Loja, el cambio se verá cuando empiecen a reducir el gasto corriente evitando la contratación de más personal”, subrayó.
Espera que en el próximo año, la ciudadanía se empodere un poco más, debido a que se ha perdido mucho espacio político y cada vez hay menos presupuesto para obras. (I)
