
La ciudad de Loja está atravesada por dos ríos: Malacatos y Zamora, siendo ambos una constante amenaza a la ciudadanía en época de invierno, debido a que traen consigo todo tipo de material. Desde el Ayuntamiento local señalan que tiene listo un plan de contingencia.
Circunstancias
Hace casi dos años (marzo 2021), el río Malacatos se desbordó, dejando cuantiosos daños materiales en negocios y viviendas del sector parque Simón Bolívar, además, en la Tebaida, la represa construida para detener los sedimentos colapsó —por la gran cantidad de palizada que llegó desde la parte alta—.
El ingeniero ambiental, Ángel Chuquimarca Guarnizo, señaló a Diario Crónica que tras una investigación efectuada en el año 1988 concluyeron que la crecentada del río Malacatos era mucho más fuerte debido a la deforestación en la parte alta; lo mismo pasaba con el río Zamora, aunque con menos peligro. También el problema que se genera cuando el caudal arrasa troncos, piedras y tierra es que golpea —a diestra a siniestra— y va abriendo camino por las partes débiles.
“El Municipio de Loja debe trabajar en la reforestación cerca de los ríos con plantas fuertes y de gran tamaño como nogales, eucaliptos, entre otros, que ayuden a evitar la erosión de los suelos; y podar los árboles porque al no hacerlo serán los factores que a futuro ocasionarán taponamientos en las partes bajas”, dijo.
Agregó que sectores como Capuli y Dos Puentes deben estar en constante vigilancia, ya que por allí cruzan las quebradas que forman el río Malacatos; sin dejar de lado, San Simón y El Carmen, que, en cambio, van al riachuelo Zamora.
“Nadie está a salvo de la naturaleza, pero realizar labores preventivas ayuda a mitigar los riesgos. Las represas en Zamora Huayco, La Tebaida, Parque Recreacional Jipiro son parte de las medidas, pero deben estar en constante limpieza de los sedimentos para que, al momento de una fuerte crecentada, los materiales que llegan no produzcan un taponamiento y generen inundaciones como en el 2021”, afirmó.
Atención
Por su parte, José Lima Maza, coordinador de Gestión de Riesgos del Ayuntamiento local, mencionó a este medio de comunicación que están interviniendo en las quebradas conjuntamente con Gestión Ambiente, Obras Públicas y Umapal, en la limpieza de maleza, vegetación que esté dentro del cauce normal y, con ello, aumentar la capacidad hidráulica de los ríos.
“Al momento hemos ejecutado las labores en las zonas más altas en la parte oriental, occidental, norte y sur, esperamos que con las fuertes lluvias que se presenten en los días posteriores no generen inconvenientes con la obstrucción de los embaulados, ríos… ni produzcan daños a la población”, señaló.
Acotó que en las represas, cada cierto tiempo, abren las compuertas para liberar los sedimentos, así como también realizan las inspecciones en territorio de los sectores antes indicados para verificar que las lluvias no arrastren, especialmente palos, y otros objetos de gran tamaño, que produzcan atascos.
Plan
El funcionario dijo que, actualmente, cuentan con un plan de contingencia para actuar en caso de que el invierno produzca afectaciones en general, eso incluye el desbordamiento de los ríos. “Todas las dependencias se activarán para ayudar, de acuerdo a sus competencias, a la población; por el momento solo ha existido incidentes menores, como acumulación de agua”, añadió. (I)
