
María Elena Cueva, una apasionada coleccionista de nacimientos, en diálogo con Diario Crónica, comparte su entrañable tradición navideña que inició hace 28 años. Según relata, este fervor surgió durante uno de sus embarazos, cuando adquirió su primer nacimiento. Desde aquel entonces, se ha entregado por completo a preservar y ampliar su colección.
Tradición
Al ingresar a su hogar, la magia y la esencia de la Navidad perduran en cada rincón, ya que su extensa colección de nacimientos se despliega en distintos puntos, como gradas, paredes, mesas de centro y habitaciones. María Elena destaca la singularidad de las piezas, ya que cada nacimiento guarda consigo una historia inspiradora.
Con humor, narra que siempre hay espacio para añadir un nacimiento más a su colección, que en la actualidad consta de 450 piezas de diversos materiales, superficies y tamaños. Recalca orgullosamente que algunos de estos nacimientos han sido creados por ella y sus hijos.
La colección no solo refleja su propia pasión, sino también el cariño de sus seres queridos, ya que varios nacimientos han sido regalados por sus hijos, familiares y amigas. Estos gestos son muestras de afecto y aprecio hacia su devoción por esta tradición.
En el contexto de su afición, comparte que ha solicitado nacimientos personalizados, agregando un toque único a su colección. Por ejemplo, algunos están elaborados con motivos culturales, como mullos y vestimentas de Saraguros. Otros llevan un significado especial, como es el caso del nacimiento hecho con mascarillas, en homenaje a su hijo médico, quien formó parte del personal de salud durante la crisis sanitaria.
Considera que los nacimientos van más allá de una colección, puesto que son un testimonio vivo de historias, afectos y tradiciones que enriquecen su hogar con el espíritu navideño.
María Elena Cueva muestra su gratitud hacia aquellos que han contribuido a la expansión de su colección, acentuando que, aunque algunos nacimientos sean repetidos, todos ocupan un lugar especial en su corazón y, sobre todo, en su hogar, donde son exhibidos.
Además, enfatiza que, en sus diversos viajes, ha optado en ocasiones por renunciar a otras adquisiciones para agregar un nuevo nacimiento a su colección. Asimismo, subraya la diversidad de orígenes de sus nacimientos, procedentes de lugares tan diversos como Escocia, Perú, México, así como de diversas ciudades y provincias del Ecuador.
También comparte que, en sintonía con la temporada navideña, comienza a armar su colección en octubre, extendiéndola hasta los carnavales. Durante este proceso, junto a sus hijos, se dedica a guardar meticulosamente cada pieza para preservarlas y evitar posibles daños, este proceso suele demorarle alrededor de 15 días porque cada uno tiene un empaque que cuenta con datos específicos como quién se lo regalo, en dónde y en qué año lo adquirió.
Relatos
A lo largo de su dedicación a la colección de nacimientos, María Elena Cueva resalta su compromiso constante en apoyar a los artesanos y, añade que cualquier día del año es propicio para la adquisición de un nuevo nacimiento o para inspirarse en la creación de uno desde cero. Es así que, en cada salida que emprende, se mantiene atenta a la posibilidad de agregar una nueva “joya” a su colección.
Frente a los desafíos y crisis que enfrenta el país en la actualidad, expresa que recurre a la fe, pidiendo a Jesús que ablande los corazones de las personas.
Quienes deseen conocer su inigualable colección de nacimientos están invitados a visitar su hogar, situado en las calles Portugal y Brasil. María manifiesta que el único requisito es saber apreciar el arte. (I)
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Dato
María comparte que, durante el 2023, logró añadir a su colección al menos 50 nuevos nacimientos.
