
Leonardo Chamba H.
Continuación (I). Para continuar, es imprescindible conocer los tipos de ritmos tropicales que existieron a comienzos del siglo XX y que fueron grabados por agrupaciones musicales de diversos países en los inicios de las grabaciones fonográficas, es decir, desde 1930.
En Cuba, los ritmos más conocidos fueron: el son, la rumba, la guaracha, el mambo, el chachachá. Del son, las siguientes son las canciones más conocidas Son de la loma y Ahorita va llover, esta, que fue varias veces cantada por el comediante cubano Leopoldo Fernández, “Trespatines”, en la serie de la televisión cubana “La Tremenda Corte”; de la guaracha, la cantante Celia Cruz se hizo famosa cantando este ritmo, de ahí que cuando emigró a Miami-Estados Unidos de Norteamérica, fue bautizada con el nombre de “La guarachera de Cuba”; el mambo fue creado por el compositor Dámaso Pérez Prado; del chachachá recuerdo la canción titulada “El bodeguero”, grabada por el cantante norteamericano Nat King Cole.
En Colombia, en la Costa Atlántica fue donde surgieron los siguientes compases tropicales: el porro, el paseo, el merengue (originalmente de República Dominicana), la gaita, la cumbia, entre otros. De estos ritmos, uno de los mayores compositores fue Luis Eduardo Bermúdez Acosta, quien nació en 1912 y, luego de que murió su padre, cuando Bermúdez era apenas un niño, aprendió a tocar el trombón, la tuba, la trompeta, el saxofón y el clarinete, instrumento este del cual fue un especialista. Lucho Bermúdez se dedicó a conocer los ritmos de la música Caribe colombiana, para adaptarlos a los diversos instrumentos de una orquesta, habiendo creado y dirigido su propia agrupación desde 1947, siendo los títulos grabados más conocidos: Prende la vela, Tolú, Colombia tierra querida; falleció en Bogotá en 1994. Canciones emblemáticas de otros compositores de cumbias también son La pollera colorá y Yo me llamo cumbia.
En referencia a los grupos de música tropical que se crearon en la ciudad de Loja a partir de la década de los años cincuenta del siglo pasado, hay que puntualizar que fueron muy escasos los intérpretes que eran profesionales graduados en el conservatorio de música Salvador Bustamante Celi o exintegrantes de las bandas militares, por consiguiente, estos sí sabían leer las partituras de música tropical; mientras que los vocalistas, guitarristas e intérpretes de batería y otros, eran solo “músicos de oído”. Además, la adquisición de las composiciones del género tropical era sumamente difícil, puesto que en aquel tiempo las compras de las partituras debían efectuarse por correo, el cual era muy complicado.
Lo anterior conduce a enfatizar que el aprendizaje y la armonización de las canciones de música tropical por parte de los diversos conjuntos lojanos se efectuaba escuchando atentamente la canción seleccionada del disco de la orquesta o conjunto que se encontraba de moda, grabación que era adquirida en los almacenes de música locales y también de Quito y Guayaquil; por lo que expongo seguidamente los nombres de las orquestas y conjuntos que sirvieron de modelo para los intérpretes lojanos de música tropical, en orden cronológico aproximado del tiempo en que aparecieron sus discos de larga duración, más conocidos como LP: Sonora Matancera de Cuba, orquestas de Lucho Bermúdez, Pacho Galán y Edmundo Arias de Colombia, Billo’s Caracas Boys de Venezuela, Enrique Lynch de Perú, conjunto Los Wawancó de Argentina, etc.; posteriormente, a mediados de la década de 1960 empezaron a escucharse los discos de los conjuntos Los Hispanos, Los Graduados, los Black Stars de Colombia, así como de las orquestas guayaquileñas Blacio Jr. y América, y de las quiteñas Salgado Junior, Los Hermanos Vaca, Quinteto América, conjunto Los Locos del Ritmo de Cuenca, etc. (Continuará).
