Prólogo al libro La infoalfabetización desde la lectura y la escritura

Leonor Taiano, University of Notre Dame

Escribir un prólogo es siempre un privilegio para el prologuista. En este caso es, además, un verdadero placer, ya que Galo Guerrero Jiménez, su autor, es uno de los intelectuales que más aprecio y admiro. Considero que este académico lojano es uno de los pilares para el estudio de las letras en Ecuador y en otros países de América Latina. Así lo corroboran, entre otras cosas, la gran cantidad de textos académicos que ha publicado, los proyectos de investigación que ha dirigido y su gran reputación como catedrático.

El libro que el lector tiene en sus manos, titulado La infoalfabetización desde la lectura y la escritura, constituye una nueva y gran contribución en el corpus de estudios dedicados al tema de la infoalfabetización. En sus páginas, el autor combina sus conocimientos canónicos sobre hermenéutica con conceptos innovativos provenientes del mundo de la globalización y del e-learning. Con esta fusión, el profesor Guerrero demuestra que es posible la aplicación práctica de las humanidades y pone de manifiesto las grandes ventajas que el saber leer y el saber escribir tienen en el siglo XXI.

De hecho, la afirmación “quien sabe leer sabe escribir” parece ser una de las máximas propuestas en este libro. Esta aserción permite que su autor exponga que el proceso de la lectura es análogo al de la escritura. La obra es tanto una investigación teórica como empírica, ya que proporciona ejemplos del contexto universitario ecuatoriano a partir de las cuales deconstruye la realidad de los ateneos sudamericanos y ofrece pautas sobre la manera cómo deben desarrollarse las actividades lectoras en la didáctica de este milenio. En efecto, en los doce capítulos que subsiguen este prólogo, Guerrero define un nuevo paradigma de las competencias que deben tener los lectores y escritores en esta era marcada por la globalización. Conjuntamente, desarrolla una serie de tesis que permiten analizar las cuestiones éticas en torno a la lectura en el contexto informático del siglo XXI.

En segundo lugar, el autor demuestra de manera muy persuasiva que la supuesta democracia literaria generada por internet puede conducir a la falacia de que existe un lector abstractamente universal. Como correctivo para este posible engaño, Guerrero considera que el lector debe estar consciente de su individualidad y de sus subjetividades. El “yo lector” es único, cambia sus propósitos interpretativos en base a su bagaje histórico-cultural y a sus propios criterios mentales. En consecuencia, ninguna lectura es equiparable a otra. Asimismo, el catedrático lojano especifica los problemas institucionales que, en su objetivo homogeneizador, van contra los intereses críticos del receptor de los textos.

Un tercer aspecto muy importante de este libro parte de la aserción de que la escritura y la lectura son actividades que requieren tiempo y concentración mental. Esto permite que Galo Guerrero ponga sobre la mesa sus tesis sobre los procedimientos que forman parte del círculo hermenéutico del siglo XXI. Simultáneamente, el estudioso menciona varias de las corrientes de investigación lingüístico-literarias que trataron de establecer las premisas teóricas para definir al lector y la intentio lectoris desde tiempos remotos hasta la actualidad. Por lo tanto, La infoalfabetización desde la lectura y la escritura ofrece una fenomenología de la percepción y una concepción relacional o funcionalista de la lecto-escritura. Sin embargo, Guerrero juzga que la figura del lector aparece como una entidad interna al texto y forma parte de una dialéctica de producción y fruición textual. El académico resalta la configuración de la realidad lectora en cuanto una acción que permite reivindicar su derecho de consentir/disentir las ideas que le son propuestas en una obra.