
Con la finalidad de verificar la cantidad de predios que posee el Municipio en todo el cantón Loja y —con ello— ayudar a las familias afectadas por diversos fenómenos naturales; ediles presentaron el proyecto de “Ordenanza de Constitución y Regulación del Banco de Suelo del cantón Loja”. Pasó el primer debate.
Circunstancias
La Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, Uso y Gestión del Suelo (Lootugs) exige a todos los municipios, a partir de los 50 mil habitantes o menos, tener una ordenanza de Banco de Suelos, como un plan previsorio, al presentarse catástrofes de diferente índole y pérdida de vivienda; cuando el Municipio declara emergencia junto al COE Cantonal.
“El Ayuntamiento local se apropia de esos terrenos y a cambio le permutan con otro predio; por su lado, el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda construirá una casa en las mismas condiciones y características en las que estaba habitando el ciudadano afectado”.
A decir del concejal Adálber Gaona Gahona, el espíritu de la normativa, persigue el encontrar la base legal para conminar al departamento de Bienes y Patrimonio que haga un inventario, identifique dónde están los bienes inmuebles del Municipio en la ciudad y las parroquias del cantón Loja.
“Hay sectores donde constan áreas verdes municipales, pero solo en el papel, porque en la realidad no se las halla, pues estos espacios han sido ocupados por la ciudadanía —al ver que no tienen ningún mantenimiento o atención—”, dijo.
Concejales estiman que el Municipio de Loja tiene alrededor de 300 predios, pero desconocen donde están situados; por ello, es esencial la Ordenanza para ubicar estos espacios que al final del día podría ayudar a muchos lojanos que viven en sectores de peligro por fallas geológicas o los embates de la naturaleza.
El ciudadano Vicente Guarnizo, quien vive por el sector de Consacola, al norte de la ciudad, y su casa está agrietándose por el movimiento en masa de la tierra; aspira que la norma sea aprobada lo más pronto posible y que el Ayuntamiento local le ayude, porque cree que su vivienda no aguantará otro invierno más, por cuanto siguen las fisuras.
“La Municipalidad tiene varios terrenos, los mismos que no son utilizados y más bien están llenos de maleza. Además, creo que debería hacer un censo de cuantas personas están en riesgo y, al momento de aprobación de la norma, otorgarles estos terrenos —donde vivirán seguros—”, puntualizó. (I)
