
Recoger los desechos de las mascotas —tanto en espacios públicos como privados— es una responsabilidad de los propietarios de animales de compañía ya que no solo es una muestra de convivencia responsable, sino que también contribuye al cuidado de la salud pública. Sin embargo, es importante reconocer que, en las calles, parques y plazas de la ciudad, hay la presencia de perros y gatos abandonados que dejan sus excrementos sin que nadie se haga cargo de limpiarlos.
Situación
La presencia de desechos de animales no recogidos genera molestias entre los ciudadanos, debido a que estos residuos pueden ser inadvertidamente pisados por los transeúntes, propagando el mal olor y ensuciando las áreas públicas.
Cesar Valladares, habitante de la ciudad, destaca que, a pesar de que existen ordenanzas que sancionan el incumplimiento, muchos propietarios de mascotas no asumen su responsabilidad, lo que representa uno de los principales problemas de la ciudad.
Por su parte, Maribel Castillo, quien sale diariamente con su mascota a los alrededores del estadio federativo para hacer ejercicio, se considera una dueña responsable al llevar consigo fundas para recoger los desechos de su perro, llamado “Max”. Tras recolectar los excrementos, los deposita en los basureros para que el personal de limpieza del ayuntamiento local se encargue de su disposición adecuada.
Pero, también advierte la problemática latente ya que, desde hace tres años, que acude al sitio para ejercitarse ha observado que algunos propietarios llevan a sus mascotas y las sueltan, permitiéndoles hacer sus necesidades en la intemperie. Situación que no solo genera un aspecto poco agradable para los transeúntes, sino que también representa un problema para quienes acuden al lugar a pasar momentos de diversión y distracción.
Este problema, común en varios barrios de la ciudad, ha motivado a los propietarios de tiendas de accesorios para mascotas, supermercados y veterinarias a ofrecer implementos para mitigar el problema de los excrementos de animales en las calles. Entre estos implementos se encuentran los “huesos dispensadores”, que incluyen fundas para recoger los desechos del animal y pueden adaptarse al arnés de la mascota. Además, ofrecen palas para recoger el excremento e incluso mini mochilas para llevar estos accesorios durante los paseos con las mascotas.
Jorge Ochoa, propietario de una veterinaria de la ciudad, explica que los precios de las fundas y los “huesos dispensadores” pueden variar según el material y la cantidad de rollos de fundas incluidas y el costo oscila entre USD 4 y USD 10. (I)
