
Una familia, residente en la avenida Eduardo Kingman, a escasos metros de la entrada al barrio El Rosal, al sur de la ciudad; vive —por años— una verdadera pesadilla y es que, frente a la cocina y el dormitorio de su casa desemboca una alcantarilla con aguas residuales. Integrantes del hogar están enfermos.
Situación
Luis Medardo Cuenca Vélez, morador en el sector por más de 40 años, declaró angustiado que cerca de su casa desemboca una alcantarilla de aguas lluvia, que recoge aguas tanto de la avenida como de la urbanización El Rosal.
“El problema es que desde la parte alta del barrio empezaron a botar las aguas servidas hacia el sumidero, el cual culmina frente a la cocina y el dormitorio, volviéndose un atentando a la vida de nuestra familia”, dijo.
La problemática incrementó cuando la empresa Simar colocó alcantarillado nuevo a El Rosal; al parecer, dejaron mal instalado y más aguas residuales llegan a la alcantarilla.
Los olores nauseabundos invaden toda la casa e incrementan cuando llueve, porque sobrepasan la madera y zinc colocada en forma de tapa en la salida de la alcantarilla, cuyo propósito es minimizar la contaminación.
Enfermedad
El afectado Luis Medardo afirmó que tiene un hijo que enfermó de meningitis por este problema y ahora toma medicamento de por vida y su esposa sufre de asma. No han recibido ayuda alguna.
“Hace más de 3 a 4 meses hicimos conocer al Municipio de Loja de la situación que atravesamos; a la par, solicitamos la intervención urgente como el embaulado de esta quebrada. Lamentablemente, hasta el momento no tengo respuesta; a las autoridades poco les interesa”, afirmó.
Añadió que está perdiendo la esperanzas de obtener ayuda, incluso tiene pensado salir de ese lugar, pero no lo hace por falta de recursos. Insta a las autoridades: alcalde Franco Quezada Montesinos y concejales, a apoyar a esta familia que lo necesita. (I)
