Industrias lojanas implementan plan de contingencia ante posibles apagones

Cámaras de la producción con plan de contingencia.

Las fuertes lluvias registradas en las provincias amazónicas y norte de la Sierra, dejaron afectaciones en tres centrales hidroeléctricas, lo que abre la posibilidad de que el fantasma de los cortes de energía eléctrica regrese; ante ello, las cámaras de la producción alistan planes de contingencia para evitar afectaciones.  

A decir del presidente de la Asociación de Cámaras de la Producción de la Provincia de Loja (Acaprol), Diego Lara León, tras los desbordamientos de los ríos, aluviones y demás estragos producidos por las lluvias, inmediatamente, conocieron —a través del Comité Empresarial Ecuatoriana, Federación de Cámaras de Industrias y el gobernador— de un posible racionamiento de electricidad por afectaciones a las hidroeléctricas.

“Ahora, esperamos que la afectación a las tres centrales hidroeléctricas: Coca Codo Sinclair, Agoyán y San Francisco puedan ser controladas en el menor tiempo posible”, dijo.

Sin embargo, en la medida de lo posible, si se siguen efectuando los cortes de energía eléctrica, tal como estaba anunciado, las autoridades nacionales han señalado que procurarán afectar lo menos posible al sector industrial y comercial —que requieren mucho de la energía—.

“En el caso del sector industrial de Loja, hay dos opciones: buscar la autogeneración de energía o adaptar la producción a los cortes que podrían darse en horas pico de 18h00 a 22h00”, afirmó.

Nuestras industrias, como medida, detalló, están alistando un plan de contingencia que consiste en evitar producir en estos horarios (18h00 a 22h00) y más bien incrementar la producción durante el día.

Cabe señalar que las pérdidas durante el último racionamiento eléctrico llegaron a superar de USD 2 a USD 3 millones diarios en la provincia de Loja, y alrededor de USD 100 millones en el país. “Aspiramos que no vuelva a suscitarse un inconveniente similar, donde la producción, comercialización y mano de obra de las empresas son las más golpeadas”, acotó.

Para Maricela Astudillo, propietaria de una heladería, la situación es compleja cuando no hay energía, “nuestros productos se derriten en cuestión de horas, y más con estos días de intenso calor; esto conlleva a pérdidas económicas que muchas de las veces no podemos compensar”. Instan a una rápida solución. (I)