
Un grupo de vecinos de los barrios Tierras Coloradas, Agua Dulce, Santa Teresa y Llaulle, de Cariamanga, se unieron para reparar los baches en la vía que conduce a Loja. Temen accidentes y que sus familias sean afectadas.
Situación
El Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), con una inversión de USD 141,2 millones, realizó la reconstrucción de la vía Catamayo-Gonzanamá-Cariamanga-Sozoranga-Macará, de 160.96 km, y en 2018 fue inaugurada.
Han pasado 6 años y la arteria vial presenta enormes baches y desnivelaciones. Según los moradores de Tierras Coloradas, Agua Dulce, Santa Teresa y Llaulle, pertenecientes a la ciudad de Cariamanga, cantón Calvas, no le dan mantenimiento.
Osvaldo Zapata, morador de Llaulle, relató que en el puente de Zambi, había 3 huecos grandes y peligrosos; “cierto día que me dirigía, en horas de la noche, desde mi trabajo hacia casa, un automotor casi me choca por tratar de esquivar los ‘cráteres’”, narró.
“Ante ello, tomé la iniciativa de reunir al resto de vecinos de los barrios aledaños, especialmente quienes tenemos vehículos, y empezar a tapar los huecos con cemento —para que dure—”, dijo.
Tras numerosos intentos de conseguir una solución por parte de las autoridades de la Municipalidad de Calvas, y recibir total indiferencia, “decidimos tomar cartas en el asunto y reparar los baches —con recursos propios—, unos donando cemento, otros con arena, piedra”, refirió.
Con estas labores buscan mejorar la seguridad vial y prevenir accidentes, ya que existen casas al vilo de la carretera y los autos pueden, en cualquier momento, por tratar de esquivar, irse contra las infraestructuras y ocasionar afectaciones a quienes viven allí. “Ahora esperamos que, tras esta primera acción, las entidades competentes traten de solucionar, porque sinceramente toda la vía Calvas-Gonzanamá está deteriorada”, señaló el morador.
Diario Crónica intentó comunicarse con el MTOP en Loja para conocer el trabajo en esta vía, que es de su competencia, pero hasta el cierre de la edición no hubo respuesta. (I)
