Membrillo, fruta que ayuda a frenar enfermedades cardiovasculares

Fruta de membrillo, parecida a la pera, pero con un sabor único.

El membrillo es una fruta muy similar a la manzana o la pera, es de color amarillo y rara vez es consumida cruda; es utilizada en gran medida en postres y posee beneficios medicinales, ya que reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Circunstancias

La planta de membrillo se adapta a casi todos los climas, debido a que no es excesivamente exigente, siempre que el terreno sea fértil y húmedo en tiempos de sequía.

A decir Sergio Guarnizo, quien se dedica al cultivo de plantas frutales en sus huertos del barrio Sevilla de Oro, ciudad de Loja, “al igual que otros frutos, debemos tener paciencia, ya que un árbol de membrillo tardará casi cinco años, desde que es plantado, en dar el primer fruto”. La cosecha siempre empieza en el mes de septiembre.

La planta no crece demasiado, máximo unos 3 a 4 metros, pero sí extiende sus ramas delgadas a los extremos formando un tipo de capullo, lo cual le ayuda a producir más frutas.

Añadió que es fácil identificarla debido a que desprende un intenso olor; sin embargo, cuando está madura tiene un cierto límite de tiempo para ser cosechada, caso contrario, empezará a podrirse, “porque ya no cuenta con la cubierta de pelos que la mantenía sana, además, por su color y aroma atrae insectos y aves”.  

Beneficios

Es una fruta con escaso contenido de azúcares, y por tanto un bajo aporte calórico, pero tiene propiedades saludables gracias a su abundante fibra (pectina y mucílagos) y taninos, sustancias que le confieren su propiedad astringente por excelencia.

Expertos en nutrición señalan que también contiene ácido málico y ácido orgánico que favorecen la eliminación de ácido úrico, entre sus minerales encontramos al potasio, el cual es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de las células.

Pero uno de los importantes beneficios es que, al poseer antioxidantes y fitoquímicos, favorece la reducción de riesgo de enfermedades cardiovasculares, además de reducir la presión arterial y el colesterol LDL (colesterol «malo»), lo que a su vez previene patologías como la aterosclerosis y enfermedades cardíacas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) insta a consumir esta fruta sea en dulce o mermeladas —donde mayoritariamente es utilizada—, así como en agua aromáticas, asados, entre otros, para aprovechar los beneficios que posee. (I)