
Ellos no están solos, tienen un colectivo que forma permanente les brinda ayuda cuando más lo necesitan. Han llegado con canastas de alimentos, aportes económicos, medicina, pero lo más importante, les transmiten alegría, ánimo y esperanza.
Apoyo
Quienes conducían un camión o un tráiler, por los años 80 o 90, hoy se encuentran alejados totalmente de esa actividad que un día fue su herramienta de trabajo. La mayoría batalla con enfermedades y otros por su avanzada edad, les es imposible salir de casa.
Héctor Hualpa, en sus tiempos dorados se dedicó a la conducción de camiones, hoy a sus 70 años vive solo y permanece en un pequeño cuarto en la ciudad de Catamayo. Hace poco se le complicó un cuadro de neumonía y dengue. Por lo que, tuvo que ser hospitalizado.
Gracias a la intervención oportuna del colectivo, lo apoyaron de forma económica y le ayudaron a conseguir un generador de oxígeno, con lo que fue posible lograr una mejoría.
Visitas
Las visitas son constantes. En los últimos días acudieron al domicilio de Luis Alberto González Cabrera, quien también fue chofer profesional. “No hay nada más emocionante que reencontrarnos con nuestros amigos de siempre. Recordar aquellas anécdotas en la carretera nos reconforta el alma. Estamos junto a ellos”, señaló Modesto Castillo Costa, líder el colectivo “Fuerza Solidaria”.
Castillo Costa, un conductor profesional con más de 40 años de trayectoria, tiene por lema “todo en vida” y por ello, desde hace 20 años con gran entusiasmo apoya a quienes fueron sus compañeros de la profesión y a los que necesitan de una mano solidaria en tiempos difíciles.
Internacional
Es importante informar que esta labor social ha trascendido fronteras. Lojanos residentes en Europa y Estados Unidos han conformado el colectivo “Fuerza Solidaria Internacional” en el afán de fortalecer esta acción y redoblar los esfuerzos para llegar a más hogares de los choferes de antaño. (I)
