
Los ciudadanos —motivados por la fe y el agradecimiento hacia la Virgen de El Cisne—, caminan junto a ella. María Farinango, quien vino de la ciudad de Quito, junto a su esposo y sus nietos, es una de ellos. Realiza este recorrido desde hace 8 años.
“Camino junto a la ‘Churonita’ agradeciéndole por los diversos milagros realizados”, dijo.
De igual manera, Gonzalo Torres, quien también es de la capital (Quito), señaló que desde los 15 años empezó acompañar a la Virgen y, a sus 71 todavía, sigue con la tradición y lo hará hasta que las fuerzas le den. “He recibido muchos milagros de la Reina Santísima y espero que me dé el coraje para cumplir los tres tramos”, afirmó.
Otros caminantes portaban cadenas o llevaban los pies descalzos, como muestra de sacrificio, amor y agradecimiento por las bendiciones recibidas. (I)
