
Los devotos de la sagrada imagen de la Virgen de El Cisne muestran su cariño, amor y agradecimiento caminando junta a ella desde su santuario hasta la ciudad de Loja. La edad no es impedimento para peregrinar, incluso niños le cantan con el alma.
La devoción —con el pasar de los años— sigue creciendo y los romeriantes de todas las edades recorren el trayecto de alrededor de 75 kilómetros desde El Cisne hasta la Catedral (Loja). (I)
