
Un grupo de habitantes de la parroquia Fundochamba, cantón Quilanga, con fuerza, voluntad y amor a su pueblo, se han unido para hacerle frente al incendio que ya consume cientos de hectáreas de su sector.
Como historia, la parroquia es más golpeada por incendios forestales año a año, y este 2024 no es la excepción, porque el gran flagelo que empezó en San Antonio de las Aradas, ya está en territorio de Fundochamba.
Salen desde la madrugada de sus casas, sin hora de regreso, pese a que hay prohibición de que los civiles estén en los puntos críticos, por la ayuda aérea. Ellos hacen su máxima labor pese a que por la temporada su labor se ve frustrada, aunque su máxima satisfacción es que lograron salvar gran parte de la tubería del sistema de agua.(I).
