
Varios ríos y quebradas que cruzan por diferentes cantones de la provincia de Loja, han bajado significativamente su caudal, lo cual ha ocasionado que el agua que llevan los canales de riego también disminuya, así como el líquido vital para el consumo humano. Agricultores y autoridades esperan las lluvias, antes que se agudice el estiaje.
Circunstancias
Los caudales de los ríos como el Catamayo, San Lucas, Malacatos, Zamora, Espíndola, Zapotillo, entre otros, en los últimos meses han reducido significativamente. Por ejemplo, fotografías tomadas desde el Centro Recreacional Boquerón, se evidencia la magnitud de la sequía que atraviesa la región sur del Ecuador.
A decir del ingeniero Ambiental, José Chuquimarca, el escaso caudal del agua en los afluentes cada año se agudiza y se debe por diversas circunstancias, como la deforestación, minería, aumento desproporcionado de gases de efecto invernadero, el crecimiento acelerado de la población y la problemática latente, los incendios forestales, que arrasan miles de árboles de las cuencas hídricas.
Afirmó que las autoridades deben empezar a trabajar en políticas para contribuir a mejorar la calidad de los bosques sembrando plantas nativas, de manera particular que ayuden aumentando el recurso hídrico como el nogal, sauce, higuerón, entre otros.
“La escasez de agua como la que está actualmente en varios cantones tiene diversos problemas, una de estas es que los canales de riego disminuyen su caudal y esto ocasiona que a los sembríos también no llegue el agua adecuadamente y a lo largo pueda empezar a perjudicar por la falta del líquido vital”, acotó.
Líquido vital
Por otro lado, el estiaje genera inconveniente con el suministro de agua potable a la población. En el caso del cantón Loja, los racionamientos empezaron la semana pasada desde las 20h00 hasta horas de la madrugada del siguiente día, esto debido a que llega menos agua a las plantas de tratamiento.
En cambio, la situación es particularmente crítica en Zapotillo. El alcalde Burner Moncayo, expresó a Diario Crónica su preocupación por el agotamiento de los pozos de agua, que podrían dejar a numerosos barrios y parroquias sin este recurso.
“Afortunadamente, la Prefectura adquirió una máquina perforadora de pozos profundos, la cual ya ha sido trasladada a Mangahurco y están trabajando en esta zona. Aspiramos perforar varios pozos en las parroquias de Bolaspamba, Mangahurco y Cazaderos, con el objetivo de extraer agua subterránea para riego, ya que la falta de este recurso ha empezado a complicar a los agricultores”, afirmó.(I).
