Priostes azuayos agradecieron a la Virgencita  con las Noches del Peregrino

 Danzas y música de banda resaltaron todos los días. 

 Del 1 al 8 de septiembre, como cada año, los hermanos priostes de la provincia del Azuay rindieron homenaje a la Virgen de El Cisne, agradeciendo por las bendiciones recibidas, entre ellas: la salud, el trabajo y la unión familiar. 

Una tradición que se ha consolidado con el tiempo es la celebración que sigue a la llegada de la Sagrada Imagen a la Catedral de Loja, las “Noches del peregrino” con la quema de castillos, pirotecnia, comparsas con música tradicional del Azuay y la alegría característica de su gente, fiestas que se han vuelto memorables. 

Su relevancia atrae tanto a locales como a turistas, quienes disfrutaron del espectáculo de luces que iluminó el cielo lojano. 

Durante los ocho días, la afluencia de devotos fue notable. Compañías de transporte desde Cuenca facilitaron la llegada de quienes querían «encender» la fiesta. 

Luis Pacho Pulla, prioste, en diálogo con Diario Crónica, expresó su satisfacción por mantener esta tradición, que se ha preservado en su familia por más de 40 años. Agradeció a todos los que participaron en las actividades programadas y destacó que todo fue planificado con antelación para garantizar el éxito y el agrado de los asistentes.

Uno de los principales pedidos de los priostes para el próximo año es la habilitación de más albergues, ya que en 2024, aunque inicialmente solo había dos, la alta afluencia de devotos llevó a la apertura de más espacios en los días siguientes. (I)