
El melón es una fruta similar a la sandía en su alto contenido de agua; según especialista, eso la convierta en un laxante natural, muy beneficioso para la salud.
Planta
A pesar de ser un cultivo al que el clima seco y cálido le favorecen, se adapta bien a una variada gama de suelos. No obstante, prefiere los sueltos y bien drenados.
Al igual que el resto de frutas, las semillas pueden germinar en semilleros y luego trasplantarlas, pero también directamente al suelo. En el caso de este producto, se puede cultivar desde octubre a enero.
La distancia es un metro entre surcos y a razón de cuatro semillas distanciados 80 cm, esto debido a su semejanza con la sandía, es decir, sus ramas se extienden por todo el suelo, cubriendo otras plantas. La cosecha se da entre los meses de agosto, septiembre y octubre.
Beneficios
Entre sus características, es una fruta jugosa, dulce, sabrosa y refrescante, de ahí que sea una de las ideales para disfrutar, por su alto contenido en agua —nada menos que un 85%—, dijo la especialista en Nutrición, Piedad Puglla Reyes.
“La fruta contiene betacaroteno (en el organismo se convierte en vitamina A), y vitaminas C y B9, potasio, fósforo, calcio y magnesio”, añadió.
Agregó que es ideal para su dieta diaria, porque posee múltiples beneficios para la salud, por ejemplo, ayuda a eliminar toxinas, evitar dolores de estómago y neutralizar la acidez estomacal. Asimismo, prevenir el estreñimiento, ya que es un laxante natural.
“Mantiene sana la piel y ayuda a cicatrizar heridas, también prevenir el cáncer y enfermedades cardiovasculares. Tiene, igualmente, un efecto beneficioso en los casos de reumatismo, artritis y gota, de igual manera, su consumo resulta conveniente durante el embarazo y los meses previos, ya que sus componentes (calcio, magnesio, folatos y vitaminas A y C) son favorables al crecimiento del feto”, afirmó.
Recomienda a la ciudadanía consumirla por lo menos unas dos veces a la semana, ya sea directamente o en jugos, batidos o ensaladas. (I)
