Pacientes que dependen de concentradores de oxígeno, en riesgo por apagones

Personas que para vivir requieren de un concentrador de oxígeno.  

Los ciudadanos —cuyas vidas dependen de un respirador artificial— están en verdadero riesgo por los cortes de energía. Familiares de pacientes aseguran que los apagones pueden agravar su estado de salud.

Circunstancias

Debido a la crisis energética por la sequía que afronta el país, al igual que otras provincias, Loja registra cortes de energía de 3 a 6 horas, en algunos sectores.

La ciudadanía en general, de a poco, se va adaptando a este cambio; sin embargo, el problema surge con pacientes que por diversas enfermedades deben vivir conectados a una máquina para respirar. 

El especialista en Otorrinolaringología, Cosme Zaruma Torres, mencionó a Diario Crónica que, de toda la población en Loja, el 1% presenta esta condición y mayoritariamente son adultos mayores; debido a su avanzada edad, sus pulmones ya no funcionan bien y necesitan estar conectados todo el día a un concentrador de oxígeno.

“Los inconvenientes se agravan más porque los horarios programados no se cumplen y los cortes imprevistos podrían dañar estos dispositivos”, dijo.

Por su parte, familiares de un paciente, cuyo tratamiento depende de la electricidad, aseguran que los apagones pueden traer graves consecuencias para su salud. El problema es que el dispositivo (concentrador de oxígeno) debe estar conectado a la energía para que funcione.

“Tras el anuncio de los cortes de energía, nuestra familia se vio en la urgencia de comprar un tanque auxiliar de oxígeno para reemplazar al conversor, pero la capacidad del tanque es de solo un metro cúbico y el caudal que requiere solo abastece por cuatro horas, ante ello, como plan b, se adquirió un generador de electricidad”, dijo Guadalupe Acaro.

Añadió que en su caso pudieron comprar el aparato y tener electricidad mientras dure la suspensión, pero qué pasa con el resto de personas, quienes obligatoriamente deberán comprar tanques de oxígeno para salvaguardar su vida, lo cual les genera un gasto adicional de recursos, que muchas de las veces no se dispone. (I)