CONFESIÓN. –

Señor mi Dios, Tú sabes cuánto ansió

decirte que te adoro y te venero,

decirte que de amor por Ti, muero,

y en tu santa palabra yo confié.

Que solo puedan pronunciar mis labios

alabanzas a Ti mi Dios divino,

a Ti, que guías mis pasos, mi camino,

y olvidas compasivo los agravios.

Decirte que soy cuán reconocido

y vivo eternamente agradecido,

de tus favores que llenan mi vida.

Decirte que tu amor es infinito

que eres todo bondad, dulce todito,

y sanas a menudo la honda herida.

Acf.