Apagones perjudican a estudiantes de distancia de la UNL

Varios estudiantes de distancia de la UNL no pueden ser evaluados por los cortes de energía.

La educación es una de las áreas más afectadas con los apagones, cada vez más continuos. Estudiantado de la Modalidad a Distancia, de la Universidad Nacional de Loja (UNL), solicitan alternativas para las evaluaciones, porque las desconexiones no coinciden en todos los casos.

Circunstancias

Los cortes de energía, en la actualidad, superan las 14 horas diarias, dificultando la educación a los alumnos a distancia; en el caso de la UNL, varios de ellos tienen que rendir pruebas a través de la web.

La preocupación de cientos de jóvenes, que conversaron con Diario Crónica, es que los horarios de cortes de energía no coinciden con la hora de las pruebas y la respuesta de algunos maestros es que deban dirigirse a algún centro comercial o cualquier sitio donde haya luz, para que rindan el examen.

Sin embargo, la “solución” —por varias situaciones— no es tan sencilla para quienes viven en zonas rurales y los cantones: primero, según el cronograma de la Eerssa, cuando existe una desconexión, particularmente en los cantones, todo el sector se queda sin energía; segundo, las horas en que se cuenta con luz, muchas de las veces, son durante el día y la mayoría trabaja, lo cual imposibilita conectarse a las pruebas; entre otros.  

Emérita Soto, madre de familia de un estudiante, señaló que, con los cortes tan frecuentes, los jóvenes no pueden recibir clases; pero los docentes, muy cómodos, solo cargan las tareas sin dictar las clases. “Cómo van a realizarlas sin tener previo conocimiento de la materia; debería existir más flexibilidad”, dijo.

Por su parte, una estudiante, que omitió dar su nombre por temor a represalias de los docentes, indicó que esperan puedan ayudarles para las evaluaciones, “ojalá entiendan los docentes la situación por la que estamos pasando; deseamos cumplir, pero los apagones complican el recibir clases y enviar tareas”, añadió.

Anhelan que les den otras alternativas, por ejemplo, que las pruebas sean en diversos horarios y no perjudicar más a los estudiantes, quienes, con esfuerzo, tratan de salir adelante.

Este medio de comunicación solicitó una entrevista a la UNL, con el fin de conocer las acciones tomadas frente estos inconvenientes, pero —hasta el cierre de la edición— no hubo respuesta. (I)