
La portentosa imagen de la Virgen de El Cisne, conocida cariñosamente como “Churonita”, retornó a su santuario en la Basílica de El Cisne, tras cumplir su tradicional peregrinación de tres meses por Loja, Catamayo y San Pedro de la Bendita. Este 17 de noviembre, la venerada imagen completó el tercer tramo de su recorrido de retorno, desde San Pedro de la Bendita hasta El Cisne, acompañada de una multitud de devotos, custodios y gancheros.
Los fieles caminaron junto a la Santa Madre como muestra de agradecimiento por las bendiciones recibidas. Durante su estadía en los diferentes lugares, fue recibida con aplausos, cánticos y pétalos de rosa, reflejando la devoción y el amor de los católicos.
El regreso a su santuario se realizó en cumplimiento al decreto de Simón Bolívar, el cual establece su permanencia en la Basílica para cuidar y proteger a sus hijos desde su hogar sagrado. Este acto cierra un ciclo de fe y renovación espiritual para miles de creyentes que cada año participan en su peregrinación.
La Basílica de El Cisne, un importante centro de devoción en el país, vuelve a ser el lugar donde los fieles pueden acercarse a la Virgen y expresar su fe durante el resto del año. (I)
