
La grosella espinosa, o uva espina, es una baya que —según la especie— puede ser blanca, amarilla, roja o verde y ofrece muchos efectos positivos para el organismo humano, como ayuda al alivio del estreñimiento o trastornos intestinales.
Siembra
La planta se trata de un arbusto ramificado y cubierto de gruesas espinas. Tras su siembra, se debe esperar, con el cuidado adecuado, alrededor de 1 a 3 años para obtener frutos, a decir del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias.
La grosella es muy resistente y productiva, llegando a tener una altura de entre 1,5 a 2 metros y pudiendo producir unos 4 o 5 kilos de frutas por planta, cada año, por lo que son un complemento ideal para huertos, jardines y terrazas.
Al ser una planta con espinas, es aconsejable mantenerla lejos de los niños, aunque la misma debe tener el cuidado necesario para una buena producción.
Beneficios
Igual que el resto de frutas, esta baya posee múltiples beneficios, señaló el médico general Ramiro Coello. Mejora el funcionamiento del sistema digestivo; gracias a su alto contenido en fibra y minerales, como el hierro, el potasio y el calcio.
Además, es eficaz a la hora de combatir infecciones urinarias porque mejoran el sistema circulatorio, nervioso y muscular.
También, por su elevada concentración en vitamina C, tiene un papel fundamental en la respuesta inmunológica del cuerpo humano. “Como resultado, combate procesos inflamatorios, nos protege contra las infecciones y mejora la salud de nuestra piel al estimular la producción de colágeno”, dijo.
La fruta es poco consumida, debido a su escasez en los mercados locales, pero recomienda hacerla parte de la dieta, sobre todo en los actuales tiempos, donde existe comida que no aporta ningún beneficio y más bien perjudica a la salud. (I)
