«Mar Perdido», llamado de atención sobre la contaminación en los océanos

Escena de los bailarines de Cadac.

Como parte de los eventos por el Festival Internacional de Artes Vivas (FIAV), Portugal, a través de la Compañía Alentejana de Danza Contemporánea (Cadac), presentó la obra “Mar Perdido”, espectáculo que hace el llamado de atención sobre las devastadoras consecuencias de la contaminación marina y la pérdida de biodiversidad.

Actos

La presentación se desarrolló en el Centro Cultural Alfredo Mora Reyes, bajo el liderazgo de la renombrada coreógrafa Marianela Boán.

El elenco está compuesto por talentosos bailarines de origen dominicano y cubano; Mariela Tolentino, Wilmer Minyety, e incluye a Carminda Soares, de origen portugués. Esta es la primera vez que presentan su show en Sudamérica y específicamente, Ecuador.   

La bailarina Mariela Tolentino señaló en exclusiva para Diario Crónica que durante los 55 minutos que dura la obra, desde el primer segundo, quedan atrapados en el espectáculo, donde “Mar Perdido” se transforma en vacacionistas convertidos en víctimas y victimarios de sus propios actos; pescadores pescados; humanos atrapados y envenenados, como peces entre redes y plásticos. La desidia del turismo ridiculizada hasta el humor y llevada a niveles trágicos.

Además, deja ver el virtuosismo interpretativo de un elenco que transita de la danza al teatro y de la comedia a la tragedia. Una coreografía que hace un llamado de atención sobre las consecuencias de la contaminación marina y la destrucción de la biodiversidad.

Por ejemplo, “en República Dominicana existe un cumulo de basura y no se está tratando el reciclaje, como debería hacerse para disminuirla. La obra trata de eso y en los lugares que nos hemos presentado se sienten identificados, porque tienen la misma problemática”, afirmó.

A decir de la coreógrafa Marianela Boán, “todos quedamos conmovidos al ver como el ser humano puede llegar a dañar tanto el planeta con sus acciones”, es decir, el irresponsable turista que va a la playa o el mar, pero le da lo mismo si contamina o no; está disfrutando su momento. “Al reflexionar, este espectáculo —que fue montado a principio de este año y tiene mucha acogida— muestra el compromiso de cuidar el planeta como una prioridad”, refirió.

Espectadores como el joven Sebastián Alzamora, añaden que la obra es conmovedora, debido a que hace una crítica social a los problemas que vivimos, más cuando trata de la basura en los mares, por ello, con estos espectáculos tratan de concienciar a las personas de reducir la contaminación, de manera particular con los plásticos. (I)