María Dolores Guerrero y Luis Alberto Guamán, 25 años de enseñanza a generaciones

Luis Alberto Guamán Castillo lleva 8 años en la entidad y María Dolores Guerrero Jaramillo, a quien la docencia la llevó a recorrer varios caminos.  

El Colegio de Bachillerato Beatriz Cueva de Ayora celebra sus 70 años de Fundación y como parte de los reconocimientos, dos docentes que cumplen sus bodas de plata profesionales serán homenajeados: María Dolores Guerrero Jaramillo y Luis Alberto Guamán Castillo.

Trayectoria

La docencia es una profesión cuyo objetivo principal es acompañar a los estudiantes para la construcción de conocimiento y en este caso a la juventud del Beatriz Cueva de Ayora, quienes a futuro serán maestros o profesionales en distintas ramas.

María Dolores Guerrero Jaramillo es una docente que lleva 10 años en la institución, pero posee una larga trayectoria educativa.  

Los estudios primarios los realizó en la Unidad Educativa Fiscomisional La Inmaculada, los secundarios en el Daniel Álvarez Burneo y obtuvo el título de Ciencias de la Educación, especialidad Químico-Biológico, en la Universidad Nacional de Loja.

Relató que desde muy pequeña le gustó ser docente y cuando estaba en los planteles le gustaba mucho la naturaleza, sumado a la enseñanza de las profesoras; al final fue ese el motivo que la llevó a ser maestra.  

Se inició como docente en el año de 1989 en el Colegio Técnico Primero de Mayo del cantón Yatzaza, provincia de Zamora Chinchipe, donde laboró hasta 1997; luego, por motivos personal, renunció e hizo un espacio en la docencia; posterior retomó la carrera en la Unidad Educativa Particular José Antonio Eguiguren La Salle, desde el 2007 al 2014; estando en este plantel participó al Concurso de Méritos y Oposición del Ministerio de Educación y logró el nombramiento en el Colegio de Bachillerato Beatriz Cueva de Ayora.

“Durante este tiempo he podido notar la satisfacción en los jóvenes a la enseñanza que doy, y me da alegría verlos superarse cada día, para ser personas de bien, lo cual me indica que he sembrado en tierra fértil los conocimientos”, dijo.

Luis Alberto Guamán Castillo es otro de los docentes que serán homenajeados por su tiempo de servicio.

Él estudió la primaria en la Escuela Miguel Riofrío, secundaria Unidad Educativa del Milenio Bernardo Valdivieso y, en la Universidad Nacional de Loja, obtuvo el título en Ciencias de la Educación, especialidad Químico-Biológico.

Su trayectoria como docente empezó mucho antes de ser profesional, “cuando estaba en la universidad, por un cierto tiempo, reemplacé a una exdocente y tras graduarme empecé a laborar en la Unidad Educativa Polibio Saquicela, del cantón San Juan Bosco, de Morona Santiago; posterior pasé a la parroquia El Tambo, en Catamayo, Unidad Educativa Emiliano Abendaño González; y, finalmente, al Colegio Beatriz, hasta la actualidad. Llevo alrededor de 8 años”, refirió.

Acotó que siempre el ejemplo viene de un profesor; “en primaria los docentes me incentivaron, y mi padre también fue docente de Química”, razones que, a su decir, le motivaron a convertirse en formador de niños y jóvenes.

“El cariño por los jóvenes es incalculable y a la vez satisfactorio, ya que da felicidad al ver a un estudiante culminar con sus proyectos —se siente como si un hijo lo estuviera consiguiendo—”, añadió.

Los maestros aconsejan a los jóvenes que luchen por una carrera, una profesión, “son inteligentes para conseguir muchos logros, háganlo también por sus padres, quienes se sacrifican mucho por su bienestar y al final ellos se sentirán orgullos de ver a su hijo realizado”. (I)