
José Carlos Arias, actualmente jefe del Archivo Histórico Municipal, es un amante de la investigación, las letras y la lectura. Ha realizado más de 22 libros sobre Loja y sus personajes.
Trayectoria
En diálogo exclusivo con Diario Crónica relató que es oriundo de la ciudad de León–España. Estudió en la Universidad Pontificia de Salamanca, donde realizó varios estudios: Filosofía y Trabajo Social; y, a la par, la carrera: Historia del Arte, siendo la primera promoción.
“Durante mi preparación, contábamos con la asignatura Historia de América y siempre me llamó la atención Sudamérica, por ello, para hacer mi tesis doctoral, vine a la ciudad de Cuenca e investigué sobre escultura colonial azuaya”, dijo.
Al inicio, la estadía era por tres meses, pero la vida hizo que lleve más de 25 años en Ecuador. Profesionalmente, siempre ha estado prestando sus servicios en Azuay, Pichincha y Loja.
“Por ejemplo, fui —por 10 años— director del Museo Antropológico Arte Contemporáneo de Guayaquil y también docente en la Universidad Española de Segovia, sede Quito, donde ofrecimos la primera maestría en el Ecuador sobre Conservación del Patrimonio Cultural; incluso algunos de los alumnos terminaron siendo ministros o viceministros de Cultura, como es el caso de Estelina Quinatoa”, dijo.
En el año 2013 llegó a Loja. Como su esposa e hijo son lojanos, vino a vivir a esta ciudad; aunque estaba muy bien en Cuenca, vinculado a la Academia, cierto día, en la capital Azuaya, un alcalde de Loja lo visitó y le propuso dirigir “la bodega de los papeles viejos de la ciudad”; se trataba del Archivo Histórico.
“Fue así, con mi llegada (2013), que se creó la Ordenanza —en febrero— y en abril del mismo año empezó a ser operativa e iniciamos con el arduo trabajo en el Archivo. Nunca imaginé los tesoros que tiene la ciudad y que poco a poco vamos descubriendo”, añadió.
José Carlos Arias tenía muy claro cuál es el proceso a seguir para salvar un patrimonio, para esto se tiene que recopilar, organizar, calificar, inventariar, catalogar y difundir.
“Desafortunadamente, uno de los mayores inconvenientes que se tiene es que no existe mucha gente preparada en paleografía, para poder asumir las funciones de técnicas de catalogación del patrimonio, que necesita Loja y el país. Todavía no hay una generación joven preparada, que asuma esta importante labor”, afirmó.
Calcula que deben existir unos 200.000 documentos en el Archivo Histórico. “Se debe respetar, porque es la identidad de un territorio”, subrayó. Permanentemente están recuperando, pese a ello, en el Ecuador falta el hábito de investigar, “ahora se llama investigación a cualquier cosa, pero las fuentes primarias, al enfrentarse con un documento, muchas de las veces cambian el concepto de la misma”, acotó.
Labor
José Carlos Arias, desde su llegada, ha estado en constante labor. En el año 2015 logró realizar un Congreso titulado: Loja histórica, en el que los 28 investigadores más prestigiosos del país arribaron a la ciudad y les exigieron que hablen de Loja.
En el 2016 iniciaron una la investigación: Cortezas de Esperanza sobre la cascarilla; 2019, empezaron con la temática de la luz; y, 2021, historia de la salud de Loja y su provincia.
Al momento, lleva efectuados alrededor de 502 eventos en el Archivo Histórico de Loja; y, durante 4 años, sacando la “pastilla diaria” con información inédita todos los días.
Libros
El trabajo también está en la publicación de libros: a nivel institución, más de 8 divulgaciones; mientras que, en lo personal, 22 libros de Loja o personajes lojanos.
“También está por realizar una publicación sobre los diferentes contenidos que lee a diario, pero desea hacerlo de forma interactiva para que sea llamativa especialmente para la juventud”, puntualizó. (I)
