
En la familia Jara-Delgado, la tradición anual de montar y exhibir un pesebre permanece intacta desde hace más de 40 años, reflejando su amor por esta fecha de unidad familiar. Aunque guardan un registro fotográfico de todas sus creaciones, cada armado es único y no se parece a los de años anteriores, lo que hace que la tradición se renueve cada temporada.
Pesebre
El equipo periodístico de Diario Crónica visitó el hogar de Diego Jara Delgado, donde este impresionante pesebre ha sido montado consecutivamente —año tras año—, destacando por su temática y diseño siempre innovadores.
La vivienda, ubicada en las calles Nicolás García entre Azuay y Miguel Riofrío, se convierte en un punto de atracción. Por la noche, un arco de luces recibe a los curiosos visitantes que acuden a admirar este colosal pesebre que adorna la fachada de la casa.
En entrevista con Diario Crónica, el creador de esta obra comentó que este año completó el armado en un tiempo récord, comenzando los primeros días de diciembre. Destacó que la rapidez fue gracias a la experiencia adquirida y a su habilidad para decidir el espacio ideal de cada pieza.
Aunque los inicios de esta tradición incluyeron apenas 20 figuras, actualmente el pesebre cuenta con cerca de 1.500 elementos, evidenciando la evolución de esta tradición —que ya supera las cuatro décadas—.
Cada año, Diego introduce novedades en el diseño. En esta ocasión, el pesebre cuenta con locaciones y paisajes recreados para ambientarse a la época del nacimiento de Jesús.
Los detalles son únicos: dos cascadas muestran a personas lavando ropa; pastores inmersos en sus tareas diarias; soldados del Rey Herodes resguardando su castillo; cocineras; y, en el centro, un espacio que alberga a María y José, con una cama de paja en espera del nacimiento de Jesús.
Entre las piezas destacadas está precisamente el Niño Jesús, tallado en madera, que tiene más de 100 años de antigüedad y que fue adquirido mediante un trueque con la familia Merchán.
Diego relató que, aunque no se conoce su historia exacta, en su honor se organizaban fiestas y solo ha necesitado una restauración en todo este tiempo. Esta obra es atribuida a la escuela de Caspicara, por los detalles característicos en su diseño, como la boca y el corazón tallado en el pecho.
Para esta Navidad, el Niño Jesús lucirá un atuendo especial adquirido en Cuenca, compuesto por un vestido y capa de color rojo, con detalles decorativos en la parte delantera que resaltan la importancia de esta tradición.
Invitación
Las puertas de la casa de la familia Jara Delgado están abiertas a quienes deseen disfrutar de esta obra de arte. “Solo tienen que tocar la puerta, y con gusto los recibiremos”, invitó Diego, demostrando que esta tradición familiar no solo perdura, sino que también se comparte con toda la comunidad. (I)
DATO
El pesebre se mantendrá hasta los primeros días de febrero para que la gente pueda acudir.
