
En el barrio Daniel Álvarez, tras el Parque de los Recuerdos, al sur de la ciudad de Loja, se desarrolla —los fines de semana— la tradicional feria de carros usados. Vendedores y moradores señalan que el lugar no es el adecuado para la comercialización, “porque no posee siquiera servicios higiénicos”.
Circunstancias
La actividad comercial se desarrolla los fines de semana (sábado y domingo) de 08h00 a 14h00, siendo el día sábado el que concentra el mayor número de carros con alrededor de 300 a 400, de distinto cilindraje en marcas y modelos: camiones, autos, camionetas, vitaras, Jeep…
Existen criterios divididos por el desarrollo de este negocio. Marlon Cabrera dijo a este medio de comunicación que la feria no debería existir, dado que los propietarios de los patios de vehículos sacan sus automotores a vender y ocupan entre 8 a 10 puestos; impidiendo que otros dueños coloquen sus carros, “lo cual deja ver la falta de empatía”.
Por su lado, Marina Soto afirmó que el lugar no es el adecuado; “más del 50% del sitio es todavía de tierra y cuando llueve se provoca un barrizal, tampoco existen baños para que los visitantes o propietarios de carros hagan sus necesidades”. Y, no existe un lugar cercano para realizar alguna transacción económica.
En contraste, Benjamín Güillín, quien llegó desde Catamayo a vender su automotor, refirió que es un espacio amplio, no tiene costo y hay, en el sector, lugares para alimentarse; aunque concuerda en que hacen falta servicios básicos. “Antes de realizar un cambio debería procurarse contar con un lugar con todas las comodidades y promocionarlo con la finalidad que vayan clientes, ya que en donde está actualmente es muy conocido”, describió.
En cuanto a las ventas, afirmó que son muy pocos los ofertantes; el automotor que desea vender —desde hace más de un mes—, apenas ha recibido 2 propuestas, a diferencia de años anteriores. Atribuyó a la falta de recursos, como la causa. (I)
