Testamento 2024: Testamento al Año Viejo 2024

Por: La Morita

Queridos lojanos y lojanas de mi corazón de melocotón,
dejo este testamento con fina ironía y buen humor,
pues este año 2024 está por terminar, ay, a ya yai!
pero no sin palabras que les quiero dejar.

El año se acaba y yo con él me voy,
antes que las horas me cojan: ¡Adiós, mis guaguas, adiós!
con mi último aliento dejo lluvias a montón,
que, con esas sequías, hasta el amor se volvió seco y de cartón.
que los corazones lojanos vuelvan a florecer,
con lluvias de cariño que no dejen de llover.

A los incendios que devoraron nuestros cerros,
les dejo la rabia de quienes vimos su destierro.
A las autoridades les doy un mapa de acción,
que no improvisen frente a tal desolación.
Y a los bomberos valientes que lucharon sin miedo,
mi respeto eterno y un descanso extenso.

Otro año jodido se nos va acabando y cada año me estoy desgastando;
por eso a mi querido municipio dejo un paraguas de buena decisión,
para que no «parchen» todo sin planificación.
A los generadores que el centro iluminaron,
les doy orejeras, pues los oídos nos molestaron.
Que las luces sean fijas y sin tanto alboroto,
y no parezca el centro un concierto loco.

A los cortes de luz que al país enfurecieron,
les dejo velas y paciencia para quienes los sufrieron.
Que la energía regrese con fuerza total,
y no dependa del «viento» o de un milagro celestial.

A los taxistas, mi bocina y paciencia infinita,
para aguantar al cliente que siempre grita.
Y al tráfico eterno del mercado central,
les dejo semáforos con magia espacial.

A las «ferias libres» que llenan de vida el comercio,
les doy un «dron» para ver el desorden incierto.
Y al fiel lojano que al centro va sin temor,
le dejo mi «chaleco anti-vendedor».

A los parques y plazas que en abandono esperan,
les doy jardineros que nunca se desesperan.
Y a la glorieta de San Sebastián tan pintoresca,
le heredo luces que no fallen cuando oscurezca.

A los hinchas del fútbol y su pasión desbordada,
les dejo un arco donde nunca haya jugada anulada.
y a los amantes del vóley que en Loja no paran,
les dejo un trofeo, ¡porque siempre ganan!
Que el deporte nos una sin falta de energía,
y que el árbitro cobre con sabiduría.

Al gremio de artistas y sus grandes talentos,
les doy un teatro sin problemas ni lamentos.
Que sus obras brillen sin protocolos ni trabas,
y sus voces resuenen hasta en las provincias lejanas.

A los motorizados que corren sin calma,
les dejo un mapa con curvas que doman el alma.
Y al lojano de a pie que esquiva sin temor,
unas botas «anti-charco» y un paso veloz.

A los cafetaleros y sus manos benditas,
les doy lluvia como a sol constante y tierras más bonitas.
Que el «café lojano» conquiste el mundo entero,
y no se quede solo en promesas del gobierno.

A la Gobernación, mi voto de confianza,
para que sus promesas no queden en balanza.
Y a los «proyectos» de calles e infraestructura,
les dejo un plano sin términos de duda.

Al mercado Gran Colombia y su eterno ruido,
les dejo música de fondo y aire comprimido.
Que los olores se mezclen con armonía,
y que el lojano compre con algarabía.

A Ecuador le dejo mis risas y mi esperanza,
para que su gente siga con fe y confianza.
Que las elecciones no sean un carnaval,
y que el país crezca sin pleito ni mal.

Finalmente, a los lojanos que siempre perseveran,
les doy un espejo que sus virtudes reflejan.
Y al «Año Nuevo» que viene con ilusión,
le heredo mi Loja, la castellana, que brille con corazón.

¡Que me quemen con gloria en la calle central, tomando una de cantacho para el frío abrigar y que mi ceniza sea el inicio de un cambio real!

Con amor, chispa y alegría,
El Año Viejo 2024

Con Abrazos y gratitud La Morita

Participante del tradicional Concurso de Testamentos organizado por Diario Crónica.