
El próximo 09 de febrero de 2025, los ecuatorianos regresarán a las urnas para elegir nuevas autoridades. Entre las dignidades a designar está el presidente y vicepresidente, asambleístas nacionales, provinciales y parlamentarios andinos. En este proceso, el método Webster será clave para el escrutinio de las dignidades pluripersonales, una metodología implementada por primera vez en 2009 y retomada en 2021, tras las reformas al Código de la Democracia vigentes desde 2020.
Método
Byron Vivanco, responsable de la Unidad Técnica de Procesos Electorales del CNE en Loja, en diálogo con Diario Crónica, informó que los votantes recibirán cuatro papeletas correspondientes a las dignidades antes mencionadas. En el caso de las dignidades pluripersonales —asambleístas nacionales, provinciales y parlamentarios andinos— el voto se realiza por listas cerradas, es decir, los ciudadanos deben optar por la lista completa ya que seleccionar opciones de diferentes partidos anula automáticamente el voto.
En el caso del escrutinio para dignidades pluripersonales, como los asambleístas provinciales, los votos obtenidos por cada lista se dividen entre coeficientes impares (1, 3, 5, 7, etc.) y los resultados se ordenan de mayor a menor. La cantidad de escaños asignados dependerá de los cocientes más altos. Por ejemplo, en la provincia de Loja, que designa cuatro asambleístas, los cuatro cocientes más altos determinan la asignación de escaños. Esto implica que quienes lideran las listas de candidatos tienen más posibilidades de ocupar una curul en la Asamblea Nacional.
Ventajas y desafíos del método
Daniel González, exdirector provincial del CNE y analista electoral, explicó las diferencias con el método D’Hondt, utilizado hasta antes de 2020. Mientras que D’Hondt dividía los votos de cada lista entre números consecutivos (1, 2, 3, 4…), el método Webster emplea divisores impares, lo que favorece a las minorías al repartir los escaños de forma “más proporcional”.
No obstante, González señaló que, aunque este cambio promueve una representación política más diversa, también complica la gobernabilidad al requerir mayor consenso entre organizaciones políticas en el poder legislativo.
Gobernabilidad y democracia
A pesar de sus ventajas, ni el método Webster ni D’Hondt han logrado resolver los problemas de gobernabilidad en el Ecuador. Sin embargo, González destacó que Webster es un sistema más democrático, ya que permite la inclusión de más organizaciones políticas y fomenta la pluralidad “en cuerpos colegiados como la Asamblea Nacional”. (I)
Croninúmero
El próximo 09 de febrero, los ecuatorianos elegirán nuevas dignidades.
