
Los juegos tradicionales del Ecuador, símbolos de una rica herencia cultural, enfrentan el desafío de mantenerse vigentes en una época marcada por la tecnología y el entretenimiento digital. Estas actividades, que años atrás eran el alma de las reuniones familiares y de amigos, han quedado relegadas en la actualidad teniendo un menor protagonismo entre las nuevas generaciones.
Aunque no se conoce el origen exacto de estos juegos, se remontan a épocas precolombinas y coloniales, contrastadas por el mestizaje cultural entre los pueblos indígenas, españoles y africanos, quienes enriquecieron las tradiciones lúdicas. Estos pasatiempos no solo servían para entretener, sino también para transmitir valores, fomentar el trabajo en equipo y fortalecer los lazos comunitarios.
En diálogo con Diario Crónica, Diana Veintimilla, directora técnica zonal 7 del Instituto Nacional de Patrimonio y Cultura, explicó que estos juegos han sido transmitidos de generación en generación. Actualmente, con el objetivo de evitar su desaparición y mantenerlos vivos en la sociedad, la institución organiza actividades entre los estudiantes para fomentar su práctica. Además, enseñan a los niños cómo jugar, incentivándolos a practicarlos en sus hogares y dominarlos con la repetición.
A la par informó que, pese a que no existe un registro exacto de la cantidad de juegos tradicionales en el país, el objetivo es continuar promoviendo su difusión. Entre algunos de los más populares se encuentran:
Encostalados: es un juego de competencia donde los participantes se meten dentro de sacos y deben avanzar saltando hacia una meta. Existen variantes como velocidad, resistencia y firmeza, haciendo de este juego una actividad adaptable y entretenida. Siempre, el que llega primero gana, de acuerdo a las reglas establecidas en un inicio.
Rayuela: es jugado marcando, con una tiza, un diagrama con números en el piso y utilizando una piedra como ficha. Ayuda a mejorar la coordinación y el equilibrio, además de fomentar la interacción entre los participantes.
Canicas: este juego clásico, practicado con pequeñas esferas o también llamados boliches, tiene múltiples modalidades. Una de las más populares es el “bombardeo”, en el que los jugadores lanzan sus canicas para sacar las del contrario de un círculo dibujado en el suelo.
Saltar la cuerda: un juego físico y emocionante que requiere una cuerda y al menos tres participantes. Mientras dos jugadores baten la cuerda, el tercero salta siguiendo patrones o canciones para agregar diversión al reto.
Trompos: requiere destreza y precisión. Los jugadores envuelven un cordel alrededor del trompo y lo lanzan para hacerlo bailar. Gana quien logre mantener su trompo en movimiento por más tiempo o ejecute trucos más complicados.
Elástico: requiere una cinta elástica tensada por dos personas mientras un tercero salta haciendo ejercicios o figuras. El nivel de dificultad aumenta al subir el elástico desde los tobillos hasta alturas más elevadas.
El quemado: un juego de estrategia en equipo donde se usa un balón para “quemar” a los jugadores contrarios, tocándolos con él. El objetivo es eliminar a los integrantes del equipo contrario hasta que quede un solo grupo victorioso.
Las escondidas: es un juego de buscar y esconderse que fomenta la creatividad y el trabajo en equipo. El «buscador» cuenta un número establecido mientras los demás jugadores se esconden, para luego intentar encontrarlos en las áreas permitidas.
Ula-ula: con un aro de plástico, los participantes usan movimientos de cadera para mantenerlo girando.
Palo ensebado: consiste en trepar un palo cubierto de grasa hasta alcanzar premios en su cima, como comida o dulces. Es un reto físico lleno de diversión y camaradería.
Baile de la silla: este juego consiste en caminar alrededor de un círculo de sillas al ritmo de la música. Cuando esta se detiene, los jugadores deben sentarse rápidamente; el que no lo logre queda eliminado. Se quita una silla en cada ronda, hasta que haya un ganador.
Carrera del huevo en la cuchara: los jugadores deben sostener un huevo en una cuchara, llevándolo hasta la meta sin que caiga. Si se cae, vuelven al inicio. Gana quien llegue primero sin errores.
La directora describió que, al igual que estos, existen otros juegos tradicionales que varían en popularidad según las ciudades del país. Además, mencionó que estos juegos no solo brindan diversión, sino que también refuerzan valores como la creatividad, el compañerismo y la interacción social, promoviendo la unión entre generaciones y el aprecio por las tradiciones culturales de Ecuador. (I)
