
La Red de Biotiendas de la Reserva de Biosfera Bosque Seco, implementada en cada uno de los cantones que conforman dicha asociatividad; funciona como una ventana para que emprendedores pueden exhibir y comercializar sus productos de manera directa. En los dos locales creados en Puyango, más de 30 personas exponen sus emprendimientos.
Espacios
Puyango es el único cantón, de entre los seis integrantes de la Red (Macará, Paltas, Celica, Zapotillo y Pindal), que posee dos biotiendas.
La asistente administrativa de la Biotienda Puyango, Camila Coronel Poma, señaló que en este espacio, emprendedores pequeños exponen sus productos —un gran número de estos son elaborados de manera artesanal— para que los turistas los adquieran.
“En las dos biotiendas, una ubicada en la parte baja del Municipio y la otra en el Terminal Terrestre; podrán encontrar variedad de productos naturales, sin químicos, con el respectivo registro sanitario y sello de calidad de la Reserva de Biosfera Bosque Seco”, dijo.
Por ejemplo, en estos espacios —con un ambiente rústico— propios y visitantes adquieren: miel de abeja y sus derivados, alrededor de 20 marcas de café, chocolate, mermeladas, artesanías en guadua y tagua (pulsaras, collares, manillas…), además de telares, bisutería, herbolario, cosméticos naturales, vinos, y otros artículos orgánicos elaborados en este cantón”, dijo.
Añadió que los emprendedores realizan una solicitud a la Municipalidad para ser integrantes, luego de la aprobación, llevan sus mercancías a la biotienda y cada vez que se terminan son contactados para que surtan, nuevamente; a la vez, mensualmente, les entregan el valor de ventas.
Los horarios de atención son de lunes a viernes, de 08h00 a 17h00. “Cada compra ayuda a la economía de una familia, que ha visto en el emprendimiento una forma de subsistir y aportar al desarrollo de su tierra”, afirmó. (I)
Los productos que se expenden reciben el sello de calidad por ser parte de la Reserva de Biosfera Bosque Seco, cuya denominación fue otorgada por la Unesco, en el año 2015.
