
Con la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, el temor se acrecienta entre la comunidad ecuatoriana, debido al anuncio de medidas migratorias más estrictas. Las deportaciones masivas, la cancelación de beneficios para migrantes y el endurecimiento de los procesos de visado, han puesto “en jaque” el sueño americano de miles de compatriotas, quienes veían en Estados Unidos una oportunidad de estabilidad y progreso económico.
Panorama
El pasado 21 de enero, Donald Trump firmó un paquete de medidas migratorias que endurecen significativamente las políticas del país. En una serie de órdenes emitidas por la tarde, el presidente cerró las fronteras contra los inmigrantes y emprendió una acción coordinada para intensificar las restricciones hacia los indocumentados que ya residen en Estados Unidos. Entre las medidas consta una declaración de emergencia nacional para desplegar tropas en la frontera y el intento de eliminar la ciudadanía por derecho de nacimiento para hijos de indocumentados.
Aunque varias de estas órdenes podrían enfrentarse a desafíos legales, Trump aseguró que cumplirá con su agenda electoral centrada en una política antiinmigración más rígida. “Con estas medidas iniciaremos la completa restauración de Estados Unidos y la revolución del sentido común”, afirmó el mandatario desde la Rotonda del Capitolio, tras jurar el cargo.
Además, prometió detener de inmediato las entradas ilegales y deportar a millones de inmigrantes, considerados “criminales”, a sus países de origen.
Minutos después de asumir el poder, el gobierno de Trump desactivó el programa CBP One, implementado por su predecesor, que facilitaba la obtención de citas para admisión legal en Estados Unidos a través de una aplicación.
Jessica Ordóñez Cuenca, docente universitaria de Economía, alertó sobre las graves consecuencias que las recientes medidas migratorias de Estados Unidos podrían tener, tanto para los migrantes como para la economía ecuatoriana. Según la especialista, estas políticas no solo vulneran los derechos de las personas migrantes, al autorizar redadas en espacios como escuelas e iglesias, sino que también los dejan en un estado de desprotección jurídica.
Ordóñez explicó que los ecuatorianos que buscan mejores oportunidades, a través de la movilidad laboral o el asilo, ven cómo sus perspectivas se deterioran con estas restricciones. “El impacto no solo será personal, sino también social y económico. Un incremento de las deportaciones reduce las remesas, de las cuales dependen muchas familias, afectando directamente la economía nacional”, aseguró.
Asimismo, advirtió que, a medida de que se endurezcan las políticas migratorias, es probable que muchas personas tengan que regresar a Ecuador, enfrentando un panorama adverso al que será necesario responder con urgencia.
Por su parte, el jurista Jorge Narváez coincidió en que los ecuatorianos afrontan un panorama de incertidumbre que podría llevarlos a buscar nuevas opciones migratorias en países con economías más sólidas. Entre los destinos más considerados están naciones dolarizadas o economías estables como Panamá, Canadá, Australia y algunos países europeos que ofrecen seguridad, estabilidad económica y oportunidades de desarrollo profesional.
“El panorama actual obliga a buscar lugares donde las reglas migratorias sean claras y el esfuerzo por trabajar sea valorado”, señaló.
Narváez también advirtió que las decisiones de la nueva administración estadounidense ejercerán mayor presión. En el caso de Ecuador, el gobierno deberá enfrentarse al posible retorno masivo de migrantes que sustentaban a sus familias mediante remesas. Además, tendrá que desarrollar estrategias para frenar la migración irregular, que podría incrementarse ante las nuevas restricciones.
El jurista recordó que, aunque las políticas de la administración de Joe Biden ofrecieron oportunidades a muchos migrantes, su mal uso generó problemas. “No solo los ecuatorianos, sino personas de otras nacionalidades, aprovecharon estas vías sin la debida planificación, lo que derivó en una migración irresponsable. Este fenómeno contribuyó al aumento de la inseguridad en ciudades como Nueva York, lo que ahora refuerza la postura del nuevo gobierno de imponer medidas más estrictas para los migrantes”, concluyó. (I)
Cronidato
Durante el primer día, Trump, además, optó por designar a los carteles mexicanos y al Tren de Aragua como grupos terroristas; retirar a su país de la OMS, abandonar el acuerdo de París sobre cambio climático y declarar en estado de emergencia nacional a la frontera con México.
