Reloj de 8 esferas, ícono y Patrimonio Cultural en Puyango

Reloj que despierta a los puyanguenses, todos los días.

El reloj de 8 esferas, ubicado en la iglesia San Jacinto de Alamor, es un ícono que representa a los puyanguenses. En 2024, este Patrimonio Cultural cumplió 100 años de haber sido instalado.

Historia

En febrero de 1913, el padre Dr. Lautaro Vicente Loaiza Luzuriaga llegó a cumplir funciones como párroco de este cantón y su propuesta fue construir una nueva iglesia —debido a que la de ese entonces estaba vetusta—, pero la obra contaría con dos torres para colocar un reloj público.

El reloj fue construido por pedido expreso de sacerdote Lautaro Loaiza y se fabricó en Alemania, en 1917, por un valor de 5.000 sucres. Por las particulares especificaciones que envió el doctor Loaiza, se considera que el mecanismo no fue hecho en serie, erigiéndose como una “joya” única en el mundo.

El relojero lojano Francisco Castillo fue el encargado de instalarlo en las torres de la iglesia San Jacinto de Alamor, según contrato firmado el 28 de julio de 1924. Su inauguración se realizó el 01 de noviembre del mismo año.

Estructura
Los cuatro tambores que enrollan la cuerda —constituyendo la máquina— se alojan en una caja de vidrio y madera, que descansa en un soporte de hierro ubicada en el tercer piso de las torres. Cada tambor tiene dos ruedas grandes a cada lado y dos ruedas pequeñas; además, par de aletas que alertan la proximidad de un anuncio de hora.

De cada tambor cuelgan cuatro pesas de plomo, de un peso aproximado de 36 kilogramos, cada una. La primera corresponde a los minuteros; la segunda, a los cuartos de hora; la tercera marca las horas; y la cuarta toca el Ángelus. Todo el engranaje de la máquina funciona basado en un péndulo, que oscila durante los 60 segundos —con una exactitud impecable—.

Desde la máquina que se encuentra en el corazón de las torres, salen dos varillas a manera de brazos, a cada torre, formando un ángulo de 45º. En el centro y frente a cada esfera hay un marcador que sirve para igualar la hora; de esta manera, las ocho esferas marcan la misma hora al unísono.

Daños

La historia de este ícono no ha estado libre de tropiezos: el sismo de 1953 dejó en mal estado las torres, por lo que hubo la necesidad de preservar el reloj, desmontándolo en 1962, bajo la supervisión del presbítero Matías Espinosa. El terremoto de 1970 perjudicó aún más las torres e iglesia; en consecuencia, fueron derruidas.

La nueva construcción fue lenta, y el reloj permaneció embodegado hasta ser reinstalado el 15 de agosto de 1975, por el lojano Jorge Castillo, hijo del relojero que puso a funcionar esta hermosa máquina en 1924.

Patrimonio cultural

El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural declaró Patrimonio Cultural, al reloj de ocho esferas, el 01 de abril de 2008, por pedido Víctor Hugo Tinoco, alcalde de Puyango, y con estudios históricos del Dr. Marcelo Reyes Orellana. (I)