
En la parroquia rural Taquil, al noroeste de la ciudad de Loja, las artesanías de barro se mantienen gracias a sus habitantes, quienes —con habilidad— elaboran utensilios para usarlos en la cocina. Rosa Mercedes Guamán Guamán, con 40 años de edad, oriunda del barrio Cachipamba, dedica su tiempo, precisamente, a esta labor.
La “tierra colorada” es la principal materia prima para la confección y la consigue en el barrio Cera, de la misma parroquia; tras combinarla en remojo con arena, pasa al proceso de “parar, golpear, parchar y afilar”, luego las figuras son introducidas al horno, relata la mujer a Diario Crónica.
La habilidad la heredó de su madre y revela que gusta de este arte ya que es “trabajar bajo sombra”. Los negociantes llegan al sitio y llevan sus productos.
La artesana invita a visitar la comunidad de Cachipamba para adquirir las piezas hechas a mano, fruto de su trabajo; y que son una práctica alfarera tradicional en el lugar, donde conseguirán: jarras, sartenes, “mochitas”, cazuelas, ollas grandes y pequeñas.
Rosa Mercedes recomienda, para una larga duración, antes de usar las ollas por primera vez deberán “arirles bien”, es decir, “ponerle a que caldee solita la olla durante media hora”; luego agregarle leche y hervir hasta 5 minutos. Finalmente desechar el líquido, y estará lista para su uso. (E)
Croninúmero
La parroquia Taquil está a una distancia de 28km desde la ciudad de Loja.
