
Durante los patrullajes permanentes que realizan los Agentes de Control Motorizados, se ha detectado de manera recurrente la presencia de personas consumiendo bebidas alcohólicas, sustancias sujetas a fiscalización y realizando actos contrarios a la moral y las buenas costumbres, especialmente en parques, senderos y espacios públicos.
En varios de estos casos se ha identificado la participación de adolescentes, muchos de ellos estudiantes, quienes se refugian en zonas apartadas para ingerir alcohol y exponerse a situaciones que ponen en riesgo su integridad. Estas acciones no solo vulneran normas de convivencia ciudadana, sino que los convierten en víctimas potenciales de hechos delictivos como robos, agresiones o situaciones de abuso.
En horas recientes, en el sector del Anillo Vial, junto al Colegio La Salle, se encontró a dos menores de edad ocultos entre la maleza. Se trató de una estudiante del Colegio Daniel Álvarez Burneo y un estudiante del Colegio Beatriz Cueva de Ayora, ambos uniformados. En el cacheo preventivo se identificaron prendas correspondientes a dichas instituciones educativas.
También se ha evidenciado la participación de estudiantes universitarios en este tipo de infracciones. Cabe recordar que, según la Ordenanza Municipal 0066-2024, el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública está prohibido y conlleva una sanción económica equivalente al 50% de un salario básico unificado. El órgano sancionador encargado de aplicar estas multas son las Comisarías Municipales.
El Cuerpo de Agentes de Control Municipal hace un llamado firme a los padres de familia y al personal docente a fortalecer el acompañamiento, la supervisión y el diálogo permanente con sus hijos y estudiantes. El compromiso conjunto es fundamental para prevenir este tipo de hechos y garantizar entornos seguros.
La labor preventiva de los Agentes de Control continuará de forma activa, priorizando la protección de la niñez y adolescencia, así como el respeto al uso adecuado del espacio público.
