
Rodeado de su gente y con un profundo sentido de satisfacción, monseñor Walter Heras Segarra, obispo de la Diócesis de Loja, celebró este 21 de mayo su décimo sexto aniversario de ordenación episcopal.
En diálogo con Diario Crónica, recordó que pertenece a la comunidad de los franciscanos y que ha dedicado 33 años al sacerdocio, desde que respondió al llamado del Señor. Fue ordenado obispo a los 45 años por el entonces papa Benedicto XVI, quien lo designó como obispo de Zamora. Posteriormente, en 2019, el papa Francisco lo nombró obispo de Loja.
Entre risas, menciona que en la Diócesis se considera como un «obispo de pandemia», ya que asumió oficialmente el cargo el 14 de diciembre de 2019, apenas unos meses antes de la emergencia sanitaria por COVID-19. Esto lo llevó a reinventarse, aprendiendo a utilizar la tecnología y diversas plataformas digitales para transmitir la misa y llegar a los fieles, a pesar del confinamiento.
En este contexto, reconoce que las nuevas generaciones están más vinculadas a la tecnología, por eso sigue activo en redes, especialmente en TikTok y Facebook, donde publica diariamente el evangelio y comparte consejos de vida.
Actualmente, a sus 61 años, afirma que este aniversario lo vive con alegría y gratitud. “Doy gracias a Dios porque la obra es de Él. Tengo el compromiso de seguir animando, compartiendo alegrías y tristezas y, comunicando la fe y el camino que el Señor nos encomienda”, expresó.
En cuanto a su labor pastoral, concluyó diciendo: ‘Durante estos casi seis años en Loja he recorrido todas las parroquias eclesiásticas y, por lo tanto, toda la provincia. Mi intención siempre ha sido estar cerca de las distintas realidades y situaciones, y compartir, ante todo, el don de la fe, que es lo que debe prevalecer entre nosotros’.
