
Tras la aprobación, el último fin de semana, de la Ley de Solidaridad Nacional, la tabla de consumo reaparece bajo el nombre de parámetros referenciales. Según juristas, la normativa ayudará a los jueces diferencien y juzguen como consumidores o microtraficantes, para ello, deben estar preparados los operadores de justicia.
Situación
El 24 de noviembre del 2023, es decir, un año y siete meses después de la eliminación de la denominada tabla de drogas por el presidente de la República, Daniel Noboa Azin, ahora pasó a llamarse parámetros referenciales con nuevas medidas.
A decir del jurista penal Francisco Vicente Acaro, el texto de la norma, en la sexta disposición reformatoria dispone modificar el artículo 228 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) para definir los parámetros y determinar el uso o consumo personal de drogas. “Los parámetros de tenencia o posesión de sustancias estupefacientes, psicotrópicas o preparados los determinarán en una resolución conjunta entre el Ministerio de Salud Pública, Fiscalía General del Estado y Consejo de la Judicatura”.
“Lo que hizo el Gobierno es establecer nuevamente una tabla de consumo a través de una nueva reforma a la Ley penal de Ecuador, no cambió nada, solo les dio más trabajo a los jueces y es precisamente ellos, quienes deben estar preparados y tener un amplio conocimiento para diferenciar de un consumidor y un microtraficante que fácilmente pueden confundirse si son capturados con mínimas dosis de droga”, añadió.
En cambio, el abogado Efrén Chuquimarca, acotó que, si bien la tabla de consumo de drogas anterior quebrantaba los derechos de ciertos ciudadanos a la hora de ser juzgados, la de hora debe emitirse una resolución conjuntamente de tres entidades. “Lo preocupante es que haya retrasos para obtener este documento y defender a las personas en la audiencia de flagrancia y formulación de cargos”.
Espera que con la nueva tabla de consumo haya mayor rigurosidad en el control de este tipo de delitos, pero también sobresalga el aspecto humano, en cuanto a la sanción entre consumidores y narcotraficantes, es decir, este último su sanción sea más severa.(I).
