Leyendas y tradiciones: el sincretismo de Cera en su fiesta patronal

Las máscaras de animales representan la relación que, según la tradición, San Antonio de Padua tenía con ellos, resaltando su vínculo con la naturaleza.

En el barrio Cera, de la parroquia Taquil del cantón Loja, las leyendas se han mantenido vivas a lo largo del tiempo, transmitiéndose de generación en generación y entrelazándose con las creencias religiosas en los santos a quienes rinden homenaje. En el marco de la conmemoración por los 84 años de devoción a San Antonio de Padua, los moradores comparten estas historias, que forman parte de su identidad y tradición.

Leyendas

Celso Veliz, habitante del barrio Cera, recuerda que desde su infancia escuchó numerosas historias contadas por sus abuelos y luego por sus padres. Aunque hasta hoy no sabe con certeza si fueron reales o no, asegura que la forma en que eran narradas generaba cierto temor.

En diálogo con Diario Crónica, compartió algunas de esas leyendas que, con raíces precolombinas y reforzadas durante la época colonial, han logrado mantenerse vivas hasta la actualidad.

Una de ellas es la huaca de los toros, ambientada en 1970. Celso comenta que un señor llamado Bolívar Guamán le relató su experiencia al buscar estas huacas, asociadas desde tiempos antiguos con el oro y la plata, consideradas verdaderas riquezas. Según le narró, las excavaciones las realizaban todos los martes y viernes, a partir de la medianoche. Para protegerse del mal, llevaban brebajes elaborados con plantas, pues creían que era necesario contrarrestar fuerzas malignas.

El hecho habría ocurrido en una montaña de Cera, a medio kilómetro del centro de la parroquia. Allí creen que los antepasados enterraron tesoros con fórmulas mágicas. En una de las expediciones, Bolívar y su acompañante habrían visto un toro gigante con ojos rojos que los observaba fijamente. Por precaución, llevaban machetes benditos, ya que si el animal los hubiera atacado, podían perder la vida, víctimas de un engaño del mal.

El morador considera este relato fantástico, pero dice haber escuchado versiones similares donde personas incluso perdieron la vida en circunstancias extrañas.

Otra leyenda que recuerda es la del cerro Tunduranga, que se remonta a 1930, en tiempos de Naún Briones. En ese entonces, era común que los moradores salieran a cazar venados. Un día, al seguir una gallina que apareció sola en el campo —algo inusual— se toparon con un cabo de soga en la base de una peña. Al halarlo, apareció un venado de color amarillo brillante, que reflejaba como si fuera de oro. Aunque hoy en día lo considera parte de la ficción popular, reconoce que estas historias aún despiertan la curiosidad.

En ambos relatos, menciona que quienes se aventuraban en estas búsquedas debían beber en exceso, “para que el cuerpo soporte a esa hora”, una costumbre que reforzaba el misterio y el temor que envolvían estos relatos nocturnos.

Festividades

En medio del sincretismo religioso que caracteriza al barrio Cera, una de las festividades más populares es la dedicada a San Antonio de Padua. Para conmemorarla, los priostes y la comunidad han organizado una agenda especial que se desarrollará del 13 al 15 de junio.

Manuel Robalino, presidente de la parroquia, indicó que se han previsto varios actos. El viernes 13 de junio se llevará a cabo el pregón de fiestas, en el que participarán ocho sectores de la comunidad. Para el sábado 14, realizarán el concurso de la “olla fiestera”, donde artesanas elaboran las ollas tradicionales de barro, y por la noche tendrá lugar el show de mascaradas denominado “Hasta los animales honran la hostia que sostenía San Antonio”. Este evento consiste en un baile de personas disfrazadas con máscaras de distintos animales, quienes bailan mientras hacen el ordeño de las “mama vacas”. Luego preparan la leche de tigre que es repartida entre los asistentes.

El domingo 15 culminan las celebraciones con el gran bazar, donde comercializarán 140 cabezas de ganado donadas por los propios habitantes del sector. Los fondos recaudados serán destinados a obras religiosas en beneficio del barrio Cera.

Robalino invitó a la ciudadanía a participar en estas festividades que reflejan la identidad y cultura de su pueblo. Además, informó que quienes deseen quedarse ya pueden encontrar alojamiento a través de la plataforma Airbnb.