
A raíz de la muerte de un estudiante de Enfermería de una universidad local, existe preocupación en padres de familia y ciudadanía porque no es el único caso en que un joven decide terminar con la vida. Según jurista y excoordinador de la Zonal 7 de Educación, los jóvenes sufren acoso, humillaciones y prepotencia en todos los niveles.
A decir del abogado Luis Cuenca Medina, en un 90% de centros de estudios superiores y centros educativos secundarios, los jóvenes se sienten desprotegidos porque no hay un real trabajo de los diferentes departamentos de las instituciones sean públicas o privadas para actuar en caso de existir inconvenientes con los estudiantes.
“Por ejemplo, hay profesionales en diferentes casas de salud que por tener un contrato se creen los dueños de la vida de los internos (hombres y mujeres) y no los ubican a que realmente hagan las prácticas, sino a otras actividades como enviar a traer café o pan. Situación que sucede en la gran mayoría de instituciones donde hay el abuso y prepotencia”, aseveró.
Las entidades deberían exigir a los funcionarios que cumplan a cabalidad su trabajo, ya que los jóvenes van a aprender en su especialidad y no simplemente ser ayudantes.
“Esta situación es una bomba de tiempo, ya son dos jóvenes que han decidido terminar con su vida por circunstancias extrañas y pertenecieron a la misma área de Salud, incluso una joven profesional indígena de Medicina que solicitó permiso para hacerse atender, le negaron y falleció. ¿Quién investiga eso? y ¿las autoridades que han hecho?”, advirtió.
Además, “hay funcionarios que incumplen la norma con quienes se encuentran haciendo la rural, no les pagan el bono de frontera y hacen descuentos inconstitucionales a los décimos”.
Considero que debería existir una evaluación cada mes a los estudiantes que realizan las prácticas preprofesionales o la ruralidad con la finalidad de conocer las condiciones en la que están enfrentándose.
En definitiva, el 80% de jóvenes universitarios —la mayoría del área de la Salud— adolecen de estos acontecimientos y hasta el momento la situación no cambia, pese a que es de conocimiento público lo que sucede en los centros de estudios superiores.
Según familiares, los chantajes, acosos y muchas otras cosas por parte de docentes y entre compañeros estarían perjudicando a los futuros profesionales, por ello, instan a investigar el nivel familiar, entorno educativo y vida social para actuar antes de una desgracia.(I).
Croninúmero
La problemática creció en un 80% tras la pandemia.
6 de 10 estudiantes del área de la Salud estarían realizando otras labores en sus prácticas preprofesionales.
