
El 21 de junio, las comunidades andinas celebran el Inti Raymi, una festividad ancestral dedicada a Taita Inti, conocido como el dios sol. Esta celebración es un acto de agradecimiento por la luz y la energía que han permitido la maduración y la cosecha de los granos brindados por la Pachamama.
Gladis Chalán, habitante de la parroquia San Lucas y participante en la ceremonia, explicó que uno de los elementos más importantes de esta festividad es la chakana. Además de representar los cuatro suyos, las grandes regiones del antiguo Tahuantinsuyo —Chinchaysuyo (norte), Antisuyo (este), Contisuyo (oeste) y Collasuyo (sur)—, también simboliza el ayer, el presente y el futuro, mostrando así el equilibrio y la continuidad en la vida.
“El Inti Raymi es un momento para reflexionar sobre el trabajo realizado durante el año agrícola y valorar los frutos obtenidos. Es una forma de mantener viva la conexión espiritual con la naturaleza y preservar los conocimientos ancestrales heredados por nuestros antepasados”, afirmó.
El acto, organizado por la dirección de turismo del ayuntamiento local, contó con una gran asistencia de la ciudadanía, que participó activamente en el ritual.
La celebración culminó con un baile alrededor de la chakana, durante la cual entonaron la expresión “Juyay Pachamama”, que en quechua significa “Gracias Madre Tierra”, en honor a lo brindado durante el año.
Los preparativos para la tercera gran festividad, el Kulla Raymi, ya están en marcha. Esta celebración, dedicada a la fertilidad de la tierra personificada como una figura femenina, es un momento para pedir y agradecer la abundancia que la Pachamama continuará ofreciendo en el nuevo ciclo agrícola.
