
Loja. En los talleres laborales del Centro de Privación de la Libertad N.1 Loja, 30 personas privadas de libertad han encontrado en el tejido una forma de reconstruir su camino.
Con manos pacientes y creativas, elaboran hábilmente, redes de voleibol, hamacas y esferos, demostrando que incluso dentro de los muros es posible generar algo hermoso, útil y con propósito.
Estos espacios enmarcados en el Eje Laboral, no solo desarrollan habilidades prácticas y productivas, también fortalecen valores como la disciplina, la constancia y el trabajo en equipo. La artesanía que nace entre hilos, representa también los lazos que se fabrican hacia una vida nueva.(I).
