
En la ciudad de Loja, los arupos ya comienzan a desplegar sus primeras flores, tiñendo de tonos rosados espacios como la avenida Universitaria y la calle Mercadillo. Su presencia llena de vida los distintos sectores de la urbe y ofrece un espectáculo natural que invita a detenerse y contemplar su belleza.
Este espectáculo natural ocurre después de la temporada de lluvias, cuando estos árboles —de crecimiento lento pero de gran resistencia— despiertan con pétalos que permanecen hasta dos meses. Su cuidado no es sencillo, ya que requieren sombra en sus primeros años y podas constantes para que crezcan rectos y sanos.
