
Con la colocación de la primera piedra en los terrenos de la Comunidad Religiosa de Carmelitas Descalzas del Niño Jesús de Praga y San José, dieron inicio a la construcción del monasterio en la ciudad de Catamayo. Invitan a sumarse a esta obra que beneficia a más de 14 religiosas.
Circunstancias
En el año 2020, la orden del Carmelo llegó a Loja y se apostó en una casa que les fue donada en el barrio El Plateado, pero con el pasar de los días la vivienda, cerramiento y la iglesia empezó a fisurarse hasta el punto que las religiosas abandonaron el sitio por los riesgos —pues las constantes reparaciones no frenaron los hundimientos y grietas—.
En 2023, las Madres Carmelitas dejaron el sitio y fueron acogidas por la familia Quinde-Burneo en Catamayo. Rubén Quinde relató a Diario Crónica que las religiosas disponen de un predio general de aproximadamente 40.000 m2 en el sector El Recreo de Catamayo, para esto, unificaron tres lotes: uno donado, otro adquirido a un precio económico y un tercero cedido para su reubicación.
Los trabajos iniciarán en los próximos días y esperan concluirlo en un tiempo prudencial. “Nosotros somos una familia religiosa, gracias a las enseñanzas de nuestros padres, quienes lograron tener bienes por su trabajo constante y el amor a Dios también les permitió donar varios terrenos a la iglesia, sitios que ahora son lugares de oración”, añadió.
Espacio
En ese ámbito, con un ambiente de oración y fiesta, el pasado fin de semana se llevó a cabo la bendición y colocación de la primera piedra para la construcción del nuevo Monasterio de las Carmelitas Descalzas.
La Madre Yeni de los Sagrados Corazones, Priora del Niño de Praga y San José, afirmó que este acto es significativo, pues marca un nuevo capítulo para la vida espiritual del cantón. “Dios ha decido que nuestro destino sea Catamayo y continuaremos con esa labor se servir a quienes más lo necesiten”.
Por su parte, la alcaldesa Janet Guerrero Luzuriaga expresó que contarán con el respaldo para hacer posible el sueño de las Madres Carmelitas, tener su propio Monasterio. “Sigan orando por este cantón, derramando bendiciones para que Catamayo continúe siendo ese lugar tranquilo donde muchos desean vivir”.(I).
