
Al nororiente de la ciudad de Loja, se encuentra la parroquia eclesiástica de San Cayetano que vive con fervor las festividades en honor a su patrono. Las celebraciones, lideradas por el párroco Elicio Salvador Merizalde Campoverde junto a los síndicos, se desarrollan desde el 1 de agosto y se extenderán hasta el domingo 10. Los organizadores invitan a la ciudadanía a ser parte de los actos programados.
Solemnidad
En entrevista con Diario Crónica, el padre Elicio explicó que, aunque la fiesta litúrgica de San Cayetano es el 7 de agosto, en consenso con los síndicos decidieron trasladar la celebración al fin de semana, con el fin de facilitar la participación de más devotos.

Las festividades iniciaron el 1 de agosto con la novena, en la que cada día participan familias que asumen el rol de síndicos o priostes, acompañando las actividades religiosas.
Para el sábado 9, víspera del día central, los organizadores recorrerán domicilios solicitando colaboración especial para el desarrollo del tradicional bazar. Ese mismo día, en horas de la tarde, habrá encuentros deportivos, y a las 19h00 será el último día de la novena seguido de la eucaristía. La jornada culminará con una noche cultural prevista hasta las 24h00.
El domingo 10, día central de la fiesta, las actividades empezarán a las 06h00 con salvas y dianas. A las 10h00 llevarán a cabo la eucaristía solemne, seguida de la tradicional procesión con la imagen del patrono por las calles de la ciudadela. Luego desarrollarán el esperado bazar y, en la tarde culminarán con la premiación de los eventos deportivos.
Aunque San Cayetano es una parroquia eclesiástica pequeña que comprende barrios como San Cayetano Bajo y Yanacocha, la devoción hacia el santo es profunda y la fortalecen año tras año.

¿Quién fue San Cayetano?
San Cayetano de Thiene nació el 1 de octubre de 1480 en Vicenza-Italia, y falleció el 7 de agosto de 1547 en Nápoles.
Fue sacerdote, teólogo y fundador de la Orden de Clérigos Regulares Teatinos. Su vida estuvo marcada por la caridad, fe y servicio a los más pobres, especialmente durante épocas de crisis económica y social.
Es conocido como el patrono del pan y del trabajo, pues muchas personas se encomiendan a él para pedir empleo, estabilidad económica y la bendición de Dios en sus hogares.
