
En la parroquia Tundayme, provincia de Zamora Chinchipe, emergen importantes hallazgos arqueológicos fruto del proyecto de investigación Mirador. Estos descubrimientos revelan aspectos de la sociedad de los Quimis, cuya ocupación se extendió desde el 1.300 a.C. hasta el 1500 d.C.
Hallazgos
Entre 2024 y 2025, un equipo especializado de IMVACMA llevó a cabo excavaciones y análisis que permitieron recuperar valiosa información sobre este grupo humano, a través del estudio de cerámica, lítica, material óseo, fitolitos y almidones, aportando así nuevas perspectivas para la arqueología del país.
Durante este periodo de trabajo, María Moreira, integrante del equipo, explicó que las evidencias confirman la presencia de los Quimis en el área.
En el lugar, hallaron una amplia variedad de artefactos cerámicos y líticos de distintos tipos, formas y variedades, lo que sugiere cambios significativos en la historia regional.
“Normalmente se han tenido patrones de continuidad al decir que son sitios y áreas ocupadas por un solo grupo, pero lo que observamos es que es una misma sociedad, distribuida en diferentes grupos y sectores”, señaló María Aguilera Vásquez, miembro investigador.
Las evidencias corresponden a ocupaciones del período de Desarrollo Regional e Integración, con una cronología estimada entre 1.300 a.C. y 1.500 d.C. Los trabajos continuarán hasta junio de 2026, contando con la colaboración de seis miembros de comunidades cercanas, técnicos de campo, siete especialistas en gabinete y personal administrativo.
En el marco de este proyecto, el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) impulsó la creación del Quimi Museum, ubicado dentro de la Sala de Exposiciones del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, en las calles Sucre y Quito, en la ciudad de Loja. Este espacio, desarrollado junto a la Empresa Ecuacorriente S.A. (ECSA), exhibe una selección de vestigios arqueológicos recuperados en distintas fases de prospección, excavación y rescate, considerados un baluarte del conocimiento arqueológico a nivel nacional.
La colección destaca por la cerámica corrugada, elaborada mediante la superposición de finas bandas de arcilla visibles en la superficie externa de la pieza y decoradas con técnicas como presión de dedos, uñas o incisiones. Muchas fueron encontradas como urnas funerarias compuestas por dos grandes vasijas, además de platos, cuencos, torteros, figurines y sellos.
Durante la presentación también expusieron el modelo hipotético de uso y distribución del espacio, que establece dos zonas principales:
- Áreas sobre los 1100 m.s.n.m.: ubicadas a distancias prudenciales de los ríos (1-2 km), asociadas a actividades domésticas como preparación y conservación de alimentos, con evidencias de artefactos líticos para molienda y talleres.
- Áreas entre 800 y 1100 m.s.n.m.: situadas en niveles más bajos y cercanos a los ríos, relacionadas con actividades productivas y obtención de materias primas, con presencia de herramientas como hachas y pulidores, que evidencian trabajos especializados.
Estos patrones reflejan que el uso del territorio estuvo organizado en función de la altitud y la cercanía a los cursos de agua, adaptándose a las necesidades de vivienda, producción y aprovechamiento de recursos naturales.
Los Quimis fueron una sociedad avanzada, capaz de adaptarse al entorno mediante diversas actividades para su subsistencia, entre ellas la caza, y dejaron tras un rico legado material que hoy permite reconstruir su historia.
