
El diésel y gas licuado de petróleo (GLP) son productos más utilizados por los ecuatorianos, actualmente son subsidiados, según analistas, el Gobierno evitaría quitar la medida por temor a levantamientos ciudadanos.
Circunstancias
El abogado Iván Roldán Rogel afirmó a Diario Crónica que el gas y diésel son productos de consumo popular en un gran porcentaje de la población, por ejemplo, este último permite el trabajo en las industrias, agricultura, turismo, producción, mientras que, el gas, en un 90% es utilizado por los ecuatorianos.
“En el momento que anuncie un posible incremento del costo, el pueblo reaccionaría con protestas masivas y ese es el temor del mandatario, quien poco a poco va perdiendo apoyo político de los electores”, afirmó.
Por su parte, el analista político, Olger Reyes, acotó a este diario que el presidente Daniel Noboa durante su mandato hasta 2029, posiblemente no topará el subsidio del diésel y gas, porque tiene grandes referencias de gobiernos pasados cuando quisieron quitar la compensación, hubo protestas con graves perjuicios al Estado.
“También son productos de consumo masivo y quitarles el subsidio significaría el alza de precios de decenas de productos, afectando directamente a las clases bajas. En el caso, de los buses de transporte público usan diésel y elevar su costo podría llevar a un alza de los pasajes”, añadió.
Sin embargo, el problema se ha vuelto político porque, aunque hay mecanismos para implementar una focalización, los gobiernos tienen temor de nuevas protestas e inestabilidad en sus mandatos. A ello, se suma, otros desafíos que son más difíciles de abordar. Y es que el diésel y el gas también venden de contrabando por la frontera.
Además, con el crecimiento del narcotráfico y la minería ilegal, el diésel es cada vez más demandado en estos mercados.(I).
